El Sheij Habib As-Saidi de Iraq cuenta:

Él es de Basra (Basora), a finales de los 90’s fui a Hawza y fui uno de los primeros en creer en el dawa (llamado). Él dice “Al final de la vida del Sayed Sadr fui a la Hawza en Naÿaf. Después de su martirio, trabajé oficialmente en la Hawza, y viví cerca del Príncipe (as), en la Madrasa Al-Qawam, cerca de la tumba de Tusi. Fui a la Hawza buscando a alguien que pueda contarme acerca del Yamani o al Yamani mismo también, como al 12° (as). Desde mi niñez, mi abuelo me enseñó sobre el Imam Mahdi (as). Él tenía una espada especial para el 12°. Él solía en algunos días del año mostrar la espada a los hombres. Era un hombre religioso que se había encontrado con el mismo Imam Mahdi (as). Y con Jidr también. Después de que mi abuelo murió quedamos enamorados del 12°, y con todo lo que se estuviera relacionado con él. Muchos en Basra se volvieron Ansar y me decían que yo sería un Ansar cuando creciera. Por supuesto, algunos me dijeron que los Ansar del Yamani eran pervertidos religiosamente y baathis (es decir, del partido gobernante de Saddam).

Los hombres se sorprendían “¿por qué no te preocupas de tu vida? ¿Qué pasa contigo?” Preguntas como estas me hacían. Empecé a leer con mis familiares y supimos que el Yamani, ¡¡¡¡era un gran signo!!!! Así que basados en esto y en las visiones acordamos que el caso del 12° comenzaría en la Hawza. Entonces decidí ir a Naÿaf a ver si el 12° o el Yamani aparecían en Naÿaf. Cuando llegué quise aprender las dos cosas de peso (AzZaqalain). Quedé asombrado en cómo habían desertado por la Hawza. Mi familia me preguntaba sobre el Yamani (as) y me animaban a unirme a la Hawza. Cuando estuve ahí pregunté a los eruditos sobre el Yamani, no por nada, de ciencias como filosofía y lógica. Entonces hicimos un grupo de estudiantes, para buscar a alguien que tuviera un vínculo con el 12°. Y fui a Bagdad a ver un hombre que está ligado con el alma pura (nafs az-zakiya) como algunos nos dijeron. Así que hice tawasul (buscar intercesión) a través del Príncipe (as) para que me salve de los extraviados de la Hawza. Estaba deprimido. Una vez un hombre me contó sobre el mensajero del 12° (as) en Naÿaf después de la caída de Saddam.

Insistí en verle, es decir, al Yamani (as). Así que hice istijara para que estuviéramos seguros del lugar en el que estaba el mensajero. Así que este hombre nos contó que estaban en Hayy AnNasr en la casa de Abu Hazim (el Sheij del artículo anterior). Así que fuimos ahí y entramos, y él nos dio la bienvenida así que le preguntamos por las pruebas del dawa para mí y otro sheij. Después de eso quisimos ver cuán sinceros son estos Ansar. Así que volvimos y discutimos este dawa con el sheij y yo estaba impresionado por los Ansar, la próxima vez fui otra vez con algunos sheijs. Estaba muy ansioso ya que esta era mi esperanza. Una vez un sheij me dijo que hiciera istijara con el Corán pero le dije que lo haga él por mí. Entonces vino una aleya que er AdhDhariya versículo 23: “Así pues, juro por el Señor del cielo y la Tierra, que esto es tan verdad como que vosotros habláis.” Entonces empecé a transpirar por esta aleya ya que esta es la palabra de Allah a nosotros. Y cuando pasó esto tuve más certeza. Así que hablé con los ansaris más y más.

Eventualmente hice tawasul a través del Príncipe para tener una visión, en ese momento fui a la escuela Musa AlKadhim porque quería estar cerca del Príncipe (as). En ese momento, las Hawzas en la época posterior a Sadr estaban control de Muqtada AsSadr y de AlHaeri. Y el Sayed Al-Ashkuri quiso transferirlas a la escuela de Kazim (as). El Sayed Haeri quería eso. Los estudiantes se negaban a su pedido. Por mí, yo estaba feliz de ir ahí porque mi Dua (súplica) había sido respondida por Allah (swt). El Sheij Husein Thebawi me agradeció y Ashkuri nos invitó porque le habíamos escuchado, así que nos dio un lugar para quedarnos. Pedí al Príncipe (as) que me concediera una visión de Allah. Días después, mientras volvía a la escuela, me recosté en una alfombra e hice tawasul con el Príncipe (as). Hice la ablución y me dormí en la posición que dicen las narraciones.

Entonces vi al Imam Mahdi (as) en una visión en la que estaba triste. Vestía un turbante y tenía la misma descripción física mencionada en los hadices de la Familia de Muhammad (as). Y me decía “por el cielo y la tierra que Ahmed es la Verdad como dices”. Entonces me desperté y me postré agradeciendo. Después de todo un año encontré un libro de versículos coránicos relacionados con el Qa’im que confirmaban mi istijara y mi visión. La primera vez que me encontré con el Imam (as) fue en Hay AnNasr en Naÿaf. La primera en la casa del Sheij Nathim, donde el Imam al principio se quedaba, fui ahí y conocí al Sayed sólo por nombre. Realmente estaba atraído por la conversación del hermano, es decir, de los ansar, con respecto al dawa. Entonces lo vi a él y al Corán en su mano. La primera vez que escuché su voz fue cuando recitó el Corán, me trasladó a su mundo, qué sensación hermosa. Ni siquiera sabía que él era el Yamani al que yo estaba buscando, y él era un compañero especial del Corán.

La siguiente vez fui inducido a él incluso más, después de dejar el mausoleo del Príncipe (as). Entonces cuando llegué a la casa del Sheij Nathim y el Imam (as) me dijo “huelo en ti el aroma de la familia de Muhammad (as) ¡¡¡Ya Salam!!! ¿Dónde estabas hermano mío?” Él sabía que yo estaba en el mausoleo. Me abrazó otra vez y me dijo “tu ziyara (visita) ha sido aceptada.” Quedé impactado y supe que esta persona era de Allah, un padre verdadero, amigo y hermano. Vi que estaba libre del Dunya (este mundo) y sus ilusiones. Y me habló y me dijo más cosas sobre mi ziyara, con increíble inspiración divina de Allah. Me dijo que mi dua había llegado al malakut (el reino de los cielos). Él (as) les dijo a los ansar que yo creería. Incluso hice dua por mi hermano. Hasta hice dua por mi hermano y el Imam me dijo que había sido aceptado y que él sería ansari inshallah (si quiso Allah).

Él (as) se sentaba en la casa del Sheij Nathim y sudaba mucho en verano. Hasta tenía quemaduras del sol. Le pregunté sobre el Corán, los profetas, etc. Todas las acciones de adoración mustahab (recomendables) las hacía en privado para evitar ser elogiado. No hay persona con mayor control del Corán y amor por él en el mundo que Ahmed AlHasan (as). Él y el Corán son uno. Nunca encontré a nadie que defienda el Corán más que él (as). Su piedad es indescriptible, y así fue llamado “As-Sadiq Al-Amin (El Sincero El Confiable)” y el “Siervo Piadoso” por la Hawza antes de ser llamado “mago” y “xyz”. En su salat (rezo) no se mueve para nada, su corazón está completamente con Allah, su alma está en el cielo más alto. Él (as) siempre nos dice cómo agradecer los dones de Allah, nos decía que tratemos de alcanzar la verdad y el objetivo de la adoración y de la creación que es adorar el kunh/haqiqa, es decir, el huwa (Él) هو, que no puede ser conocido si no por Él mismo (swt).

Nos criticaba si éramos sarcásticos y en el sarcasmo se mencionaba el nombre de Allah. Nunca se ponía en frente de los demás ni permitía a nadie hacerlo. Era el verdadero ejemplo y representante de la adoración y el servicio verdaderos. Su humildad es tan extrema, que cualquiera pensaría que él es cualquier persona a la que le encantaba sentarse en la tierra como Abu Turab (el Imam Ali), amaba al enfermo, al huérfano y al pobre. A aquellos que habían sido distanciados por la gente, él les abría su corazón con él (as), su “Yo” era no existente. Ahmed (as) es una personalidad verdaderamente divina.

Antes del iman (la fe) y de encontrarme con el Imam (as), yo estaba en la escuela de Musa Al-Kazim, venía caminando y me encontré con unos estudiantes que usaban turbante. Los encontré elogiando mucho a un hombre. Entonces les pregunté acerca de ese hombre, me dijeron “él es un mensajero”. Entonces les pregunté “¿tiene conocimiento?” Dijeron “¡Oh, sí!” En otra oportunidad un sheij me dijo que su nombre es Abu Muqtada, él es un profesor de usul (ciencias). Él dijo en el mausoleo de Ali que el Yamani Ahmad (as) es verdadero y que es un camino recto, y dijo “¡¡¡¡Por el nombre de Allah!!!!”

Con respecto al crimen contra el Corán, que había sido escrito por la sangre del maldito Saddam, el Imam (as) defendió intensamente al Corán. Todos los eruditos habían hecho silencio, expulsaban al Imam (as) de sus hogares cuando él les decía que tomen una postura contra Saddam, diciéndole “Oh, Ahmed, no nos quemes con tu fuego.” El Imam (as) incluso una vez, durmió en una jaraba, es decir, en un callejón, etc. en Naÿaf, sólo por informar a la gente y animar a los eruditos a que defiendan el Corán y salir de esta destructiva –así llamada- taqiya. Él (as) fue llamado, por esta experiencia, el compañero justo del Corán. LEAN QUERIDOS LECTORES EL BAYAN DE AHMED ALHASAN (AS) RESPECTO A SADDAM, EL NAŸIS QUE ESCRIBIÓ EL CORÁN CON SU SANGRE, PUEDEN ENCONTRARLO EN LOS SITIOS OFICIALES). El Imam (as) narra “El Imam Mahdi (as) me dijo “el Corán fue abandonado y yo olvidado”, él repitió abandonado y olvidado tres veces.” ¡¡¡¡¡Incluso fuimos testigos de los inmundos soldados americanos parándose sobre el Corán!!!!!

Una vez di dawa a un hombre llamado Aziz en Naÿaf, le conté acerca de su postura sobre el Corán, él me dijo “yo fui testigo en ese tiempo, de que Saddam quería arrestar a alguien llamado Ahmed de Naÿaf, especialmente de la Hawza.”

El rigor del Imam con el Corán era profundo. Impedía a la gente colocar cualquier cosa sobre el Corán, es decir, libros, llaves, lo que sea, etc. ¡¡¡¡¡Se enfurecía!!!!! Nunca dejaba estirar las piernas a nadie que tuviera el Corán en sus manos. Siempre ponía el Corán en su bolsillo. Empezaba sus lecciones siempre comenzando con el Corán. Una vez comentó el tafsir (la exégesis) “Al Mizan” de Tabatabai, diciendo (as) que había algo de verdad en él así como falsedad al mismo tiempo. Una vez el Imam (as), al no ver esperanza en los eruditos, decidió tomar un arma y pararse en un lugar alto del Haydari Sahin, es decir, en el mausoleo del Imam Ali, y gritó a los hombres a levantarse para el Ÿihad contra Saddam (que le maldiga Allah). Le rogaron que pare porque estaban asustados por sus vidas, no por el Corán. Hasta que la orden del Imam Mahdi (as) llegó a Ahmed (as) diciéndole “ahora no es el momento para el ÿihad porque verdaderamente, Saddam, morirá muy pronto.”

Una vez íbamos a Karbala y pasamos por una mezquita, y el Sayed (as) iba con nosotros a la mezquita a rezar la oración del magrib. Vió la tienda de libros ahí y tomó un tafsir del Corán de Madarisi, luego cerró el libro decepcionado, y dijo “esta gente se burla del Corán con su ignorancia como si estuvieran explicando cuentos.” Solía ocultar sus posturas, sólo las pasaría a nosotros a través de testigos no ansaris, por supuesto, hacía esto para evitar ser elogiado. Una vez el Imam (as) estaba en una casa y las fuerzas de Saddam rodearon la casa, treparon por las paredes y decían “¿¿¿¡¡Dónde está Ahmad Al Hasan!!???” y el Imam (as) estaba sentado junto a su madre, que Allah bendiga su alma. El Imam, como si estuviera en otro mundo, no se movió para nada y las fuerzas de Saddam estaban dentro de la casa buscando en todas las habitaciones, ¡¡¡pero no lo encontraron!!! Yo estaba impactado y pensé ¿¿¿qué está pasando??? ¡¡¡Ya Allah!!! Entonces fui al Imam y dije “¿¿¿Cómo???” Me miró y me dijo “Deja eso hermano, por supuesto, fue un milagro de Allah (swt) que cegó a estos miserables hombres de Saddam. En las tiendas en tiempo de Saddam incluso se negaban al pedido del Imam de imprimir “El Becerro”.

El Imam (as) narra “Fui detenido por un oficial de policía que me dijo “¿dónde está tu identificación?” y se la di. Entonces un ángel me dijo “toma tu identificación de él por la fuerza y vete” entonces hice como me dijo el ángel y el oficial no pudo hacer nada”. Cuando el Imam nos enseñaba el Corán sentíamos que nuestras almas se elevaban al reino de los cielos. El Imam (as) narra “Una vez encontré un mimbar de la Hawza vacío, sin ningún orador. Cuando hablé nadie más habló, me rogaban que fuera al mimbar y que explicara la aleya “Nosotros quisimos favorecer a quienes habían sido desfavorecidos en la Tierra y les hicimos dirigentes y les hicimos los herederos.” Al Qasas, versículo 5. Entonces les conté que esta aleya era sobre los Ansar del Imam AlMahdi que habían sido oprimidos. Después de la opresión ellos se convertirán en Imames que heredarán la tierra…

Después de que terminé, ellos estaban decepcionados y me dejaron solo, se negaron a estrecharme la mano cuando pasé luego porque la verdad se oponía a sus vanos deseos”. Él (as) enseñaba el Corán, incluso en el auto. Sallam Allah a Ahmed, el Secreto de Fátima (as).

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