Pregunta 310:

Salam alaikum, oh gran Sayed.

Oí de ti que tú tienes más conocimiento que las fuentes de la emulación (marÿas, eruditos de la imitación) del Corán y tengo una pregunta sobre el Corán, de la cual no he recibido una respuesta de los marÿas y espero recibir la respuesta de ti, porque tú tienes más conocimiento que ellos del Corán.

La pregunta es: Allah, el Altísimo dijo en el Corán: “Hicimos descender sobre ti la Escritura que explica claramente todas las cosas” y el versículo dice que Allah hizo descender el Corán para aclarar todas las cosas y no veo todo en el Corán, que es, que si el Corán aclara todo, ¿dónde está la bacteria en el Corán? ¿O dónde está el tren en el Corán? ¿Y dónde encuentro en el Corán los composición de la madera que es una cosa y que el Corán ha aclarado todas las cosas?

Por favor, quisiera de ti, oh, Sayed, que me aclares cómo puede el Corán aclararme todas las cosas, de las cuestiones de la religión y del Dunya (el mundo). (Lo siento, hay muchos hadices que no he mencionado que llevan a la comprensión del Noble Corán de todas las normas y transacciones y por supuesto, no las vemos en el Corán, así que por favor, acláralo rápidamente.)

Gracias y que Allah nos ponga entre tus seguidores.

Respuesta:

En nombre de Allah, el Misericordioso, el Misericordiosísimo.

La alabanza a Allah, Señor de los mundos y que las bencidiones de Allah sean con Muhammad y la familia de Muhammad, los Imames y los Mahdis Wa Sallim Taslima.

Dijo el Altísimo: “Y el día que designemos un testigo de cada comunidad, escogido de entre ellos mismos y que de testimonio sobre ellos, te traeremos a ti como testigo sobre éstos. Hicimos descender sobre ti el Libro que explica claramente todas las cosas y que es guía, misericordia y buena nueva para los musulmanes.” – Sura 16 An-Nahl (Las Hormigas): 89.

Y dijo el Altísimo: “Y aunque con este Corán caminaran las montañas o se partiera en pedazos la Tierra o hablasen los muertos. Pero a Allah pertenecen todos los asuntos. ¿Acaso los que creen no saben que si Allah hubiera querido habría guiado a todos los seres humanos? Y la desgracia no cesará de afligir a quienes no creen, o cerca de sus hogares, por lo que han hecho, hasta que llegue el castigo acordado por Allah. En verdad, Allah no incumple lo prometido.” – Sura 13, Ar-Ra’d (El Trueno): 31.

Antes de buscar en el Corán cómo es que aclara todos las cosas físicas y religiosas, debemos poner atención a que la aclaración de la ley global, bajo la cual se abarcan muchos detalles aunque las leyes particulares sean iguales a las explicaciones de esos detalles o de las leyes particulares, y como ejemplo de esto diré:

Si has dicho: “Todo para ti es puro hasta que queda claro que es impuro por medio del ojo”, pues esto es una ley general de la legislación (shari’a), de la cual se derivan muchas otras leyes. Y por ella es que la condición desconocida del agua de la calle es pura, la condición desconocida de la copa derramada en el suelo es pura y la condición desconocida de la alfombra puesta en el suelo de la calle es pura o en la habitación cerrada es pura, de la misma manera que puedes derivar muchas leyes de esta ley global.

Además, si tu dices en el campo de conocimiento del mundo físico conocido “toda acción tiene una reacción”, esta es una ley física, de ella se derivan muchas leyes. Así que desde la reacción de la colisión de átomos y sus partes, hasta las leyes de la fricción, hasta las leyes de la aviación y luego hasta muchas leyes, todas ellas caen bajo la ley general que es que “para toda acción hay una reacción”. Y ahora regresamos al Corán y decimos, ¿cómo es que el Corán aclara todas las cosas? ¿Y en dónde el Corán ha aclarado todas las cosas?

Y nuestra búsqueda será en dos direcciones por lo menos, y son: En dirección a la religión y en dirección al Dunya (el mundo). En cuanto a la dirección a la religión, el Corán ha dado la Aqida (la creencia) a través de la cual es la salvación y es la soberanía de Allah y la existencia del sucesor de Su Excelencia, donde Su creación ha sido probada a través de ello en este tierra, en toda época. Y la religión viene de debajo del ala del sucesor de Allah en toda época, así que la salvación es a través de seguirle y de trabajar en lo que él ordena. “Y cuando tu Señor dijo a los ángeles: «En verdad, pondré en la Tierra un sucesor.»”, Asímismo el Corán ha aclarado leyes generales de la adoración. Para el Salat, Él ha aclarado que es recitar el Corán, inclinarse (Ruku’) y postrarse (Suÿuud). Y Él ha aclarado que ayunar es abandonar los deseos en el mes de Ramadán.

Y de la misma manera, el Corán ha aclarado leyes generales y el resto es lo que se remite a la adoración que está mencionado, y que toma de lo legislado por el sucesor de Allah en esta tierra. En cuando a lo que se relaciona con el Dunya (el mundo), el Corán ha aclarado por ejemplo, una ley general, que es que en el mundo de los cuerpos todos regresan a la energía primaria, que es de donde han sido creados. Y hasta el momento, sigue siendo una constante fortalecida por ello “Él es Quien ha creado los cielos y la Tierra con la Verdad. Y el día que Él dice: «Sé», y es. Su palabra es la Verdad. A Él pertenecerá la Soberanía el Día en que sea tañida la trompeta. Él es Quien conoce lo oculto y lo manifiesto. Él es el Sabio, el Bien Informado.” – Sura 6, Al-Anaam (El Ganado): 73.

Y siguiendo con esto, el Corán ha aclarado que el mundo físico regresa a la fuerza y a la energía como lo han llamado y la materia no es más que una condensación de energía, y esto ha sido aclarado ahora, después de más de mil años, aplicando la teoría especial de la relatividad de Einstein y a través de la experimentación en laboratorios y la conversión de materia en energía y viceversa.

Así que esta es una ley general que rige el mundo físico e incluye leyes que se derivan de ella.

Así que la aclaración de todas las cosas existe en el Corán, ya sea la aclaración del mundo físico y de lo que contiene, o sea la aclaración de la religión. En cuanto a tu pregunta provista de ejemplos físicos, pues están incluídos como detalles de la aclaración global y general del Corán para este mundo físico. Así que la aclaración de la ley global que lo rige (al mundo físico) en la existencia, la duración y la complejidad es una aclaración de ello. Y desearía que no hubiese una mezcla entre la mención detallada y la aclaración que estamos tratando. Porque estos temas físicos que has mencionado específicamente no están mencionados en el Corán; porque el Corán no es un libro de mención y consignación de la creación existente de los mundos del Reino y los Reinos. Hay un libro de consignación distinto al Corán, dijo el Altísimo: “En verdad, somos Nosotros quienes damos la vida a los muertos y escribimos lo que han enviado por delante de ellos y las obras que dejan atrás y lo tenemos todo consignado en un Imam claro.” – Sura 36, Ya Sin (Ya Sin): 12. Presta atención a la diferencia en este versículo con este versículo, con el que estamos tratando: “Hicimos descender sobre ti el Libro que explica claramente todas las cosas”, así que hay una enorme diferencia entre consignar todas las cosas y aclarar todas las cosas. La explicación de la creación existente existe en el Corán como parte de la aclaración general de los mundos de la creación y su realidad. En cuanto a las personas incapaces de conocer esta aclaración global, no es por su incapacidad sino por sus faltas en conocerla. Y este defecto es también por causa de ellos o serían facultados con la capacidad de su Fitra (naturaleza innata) para conocer esta aclaración.

Ellos, en realidad, tienen una fe defectuosa por la duda y la incertidumbre, haciéndolos menos, alejándolos de la reflexión sobre la cuestión aunque crean en la fuente. Por ejemplo, cuando el Corán les dispara por más de mil años con las palabras del Altísimo diciendo “Y la vida de este mundo no es más que distracción y juego y, en verdad, la morada de la otra vida es verdaderamente la Vida. ¡Si supieran!” – Sura 29, Al-Ankabuut (La Araña): 64. Y cuando los profetas y sucesores les dicen que están en este Dunya (mundo) viviendo en un engaño y que la realidad es la otra vida, se ríen.

Sí, aquellos en su época se reían de ellos con arrogancia porque les consideraban en esencia mentirosos. Y los que vinieron después consideraron las narraciones de ellos mentiras con la prueba que no comprendían y que la mente no aceptaba. Así, los hombres no aceptan lo oculto; porque no creen en lo oculto, sino que creen sólo en los cuerpos, por eso los ves sin creer lo que fue mencionado por los profetas y sucesores en el Corán, que este dunya (este mundo) es una sala de paso y que la materia física no es más que una ilusión, y que la otra vida es la firme realidad. Mientras que cuando un laboratorio experimental les informa –por ejemplo- un laboratorio europeo, que la materia es una ilusión y que carece de existencia, y que lo que existe es sólo una energía y que la materia es energía condensada que regresa al origen de una fuerza; ellos reciben estos informes con el pecho abierto y creen en ellos aunque fueran incapaces de entenderlos o conocerlos.

Y ellos confían en los estudiosos de la física y en sus frases, por ejemplo, porque han llevado un estudio intenso de este mundo físico con sus palabras anteriormente. Mientras que las palabras de los profetas y sucesores son de lo oculto y están lejos en la mayoría de los casos de este mundo físico y requieren que los hombres confíen en lo oculto y en la fuerza de la realidad oculta para seguir sus rastros.

Es decir que la confianza aquí precede al rastro, mientras que ellos siguen los rastros de lo físico por la materia física y luego confían en eso. Y como la gente tiene todo su enfoque en este mundo y no es capaz de ver otra cosa, el resultado será que creerán en la materia física y no en lo oculto. O creerán con una fe débil, inestable, tratan de encontrarla en sí mismos o de fortalecerla a través de los rastros físicos palpables también; es decir, que es media fe, o un cuarto de fe, o de un décimo fe, pero no es una fe completa en lo oculto. Y el caso es que su deficiencia por medio del rastro físico palpable o milagro o maravilla (karama) como lo llaman.

Lamentablemente, la elección de la mayoría de la gente que casi no cambia, es este mundo físico y lo que está en él. Y aunque quisieran elegir la fe en lo oculto, querrían la fe resueltamente para estar en este mundo físico, y entonces caen en una gran contradicción cuando reclaman con toda insistencia que lo que lleva a lo oculto es una causa física milagrosa. E incluso insisten en la mayoría de los casos en que sea contundente y no apropiado para ser interpretado o dudado. Quieren que lo oculto se transforme en algo puramente físico, entonces la fe de ellos en lo oculto se vuelvo cero, en el lugar de lo que ellos llaman fe. Y junto con esto, consideran que lo que ellos piden es correcto y que está legislado para creer en lo oculto. ¿No ves qué alta es la contradicción de lo que ellos están pidiendo en relación a lo que Allah está pidiendo de ellos, que es la fe en lo oculto? Y si sabemos que Allah el Altísimo y el Más Elevado es el verdadero oculto y reflexionamos sobre la situación de esto, veremos que ellos enteramente adoradores de ídolos cien por ciento. Se han adorado a sí mismos, a este gran ídolo o mundo físico.

Sí, hay una excepción y son un pequeño grupo que ha auxiliado a lo oculto y a la realidad, y vieron sus rastros en sí mismos en los horizontes, como si pudiera oírlos decir: “Oh, cómo me gustaría que mi gente sepa”. Así que la amarga realidad que el humano debe admitir, aquél que dice tener fe en primer lugar y la dirige a sí mismo para conocer la realidad, es que él no posee pura fe sin tacha, quizás su fe –si posee una medida de fe en lo oculto- sea defectuosa con la duda y la incertidumbre. Y puesto que no hay duda de la fuente, no será de ningún beneficio ni uso, de lo que se publica.

Sí, esta es la realidad que salió de las almas de la mayoría de las personas que dicen tener fe y no me importa si lo admiten o la niegan en público. Ellos creen que existe la comida y la bebida, en la existencia de América, en la existencia de la bomba nuclear, en la existencia de este mundo físico mil veces más de lo que creen en la existencia de Allah, el Altísimo y el Más Elevado. Esta es la realidad que es una enfermedad aunque no la enfrenten consigo mismos, aunque no la descubran y se revelen con ella, no encontrarán la cura y no serán curados de su enfermedad incurable para nada.

Ahmad Al Hasan

Dhul Qa’da/1430 H.

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