Nacido en Basora, Iraq

Graduado de la Universidad de Basora en Económicas

Encarcelado por el régimen de Saddam dos años por intentar iniciar el ÿihad contra él

Investigador de Estudios Islámicos y especialista en investigación de la Sagrada Biblia

Autor de varios libros tales como “Al Mutaharath Fil Aqida Al Masihiyya” y “Youm Al Jalas”. También escribe en el periódico Sirat Al Mustaqim

Él cuenta:

Habíamos sido acusados muchas veces de ser wahabis o baazistas, etc. Esto se hacía para poner una barrera entre la gente y las evidencias del da’wah. Muchos ansar estaban en constante batalla y rechazo al régimen y sabían que después de la caída de Saddam, que Allah le maldiga, el estandarte de la verdad no sería Failaq Badr etc. sino la del Yamani (as). Así que es una vergüenza cuando esos nos llaman baazistas.

Fui encarcelado en Abu Graib por ser miembro de Failaq Badr77que era un movimiento opositor al régimen maldito de Saddam. Mahmoud Fayz Al Hazaa era el gobernador de Basora y era famoso por su brutalidad. Nuestra misión era sacar a este opresor. Cuando primero nos arrestaron pude escapar por seis meses pero ningún miembro de mi familia quería hospedarme por miedo a los servicios de inteligencia de Saddam, que Allah le maldiga. Durante seis meses hice istijara para ir a Irán, Siria o a cualquier lugar para escapar, pero todas las puertas se cerraban en mi cara.

Hice istijara y me di cuenta que sería mejor entregarme a ellos. Me pusieron en un refrigerador vistiendo solo mi ropa interior, nos electrocutaban y nos colgaban del techo. Esto fue a mediados de los 90’s y hasta hoy mi cuerpo tiene las marcas de la tortura. Después de ser liberado en el 99 me fui de Iraq con un hermano llamado Safa Al Awady. Tratabamos de conspirar para derrocar el régimen maldito, recitábamos el Duaa Nudba juntos e incluso preguntábamos al mar “¿Dónde estás, oh, Sayed del tiempo? Ya Abu Salih, ¿dónde estás?”

Entre el 2004 y el 2005, el Dr. Abdur Razaq AdDerawi me llamó y me habló. Me contó que había llegado un mensajero del Imam AlMahdi (as). Se me puso la piel de gallina cuando él me dijo eso, como si hubieran arrojado agua helada sobre mi corazón. Le pedí pruebas y me dijo que su prueba era la istijara y las visiones por la indisponibilidad de libros en ese momento. Cuando volví a casa mi esposa me dijo que tenía la cara pálida, me preguntó que ocurría. Le dije, voy a hacer gusl78y rezar dos unidades (rak’ahs) del salat (oración) de istijara para ver si Ahmed AlHasan es verdadero o no.

Entonces tomé el Corán y dije “Oh Allah, soy un pobre siervo y he hecho ÿihad por Tu causa así que si ha sido sinceramente guíame al camino. Oh Allah, no quiero sólo una letra sino una ayah que me muestre el camino” entonces el ayah 69 de la Sura Al Ankabut vino a mí, la cual dice “…Y a quienes se esfuerzan por Nosotros, ciertamente, les guiaremos a Nuestros caminos. En verdad, Allah está con quienes hacen el bien.” Entonces llamé al Dr. Abdur Razak Abu Muhammad y él me dijo que yo debería hacer da’wah a la gente.

En los 80’s yo estaba en Naÿaf y vi a un joven sentado, había algunos papeles debajo de algunas piedras cerca de él. Entonces me dijo “Puedes llevarte este papel gratis.” El papel tenía la istijara con las letras que el Imam Ali (as) enseñó a sus shias. Mi amigo me preguntó sobre este papel y le conté que lo había tomado de ese joven.

Volvimos a la tienda donde estaba y nos dijeron que ningún hombre así había estado ahí y que deberíamos estar equivocados. El Yamani (as) fue el que nos dijo que preguntáramos a Allah swt cuando nunca ningún erudito nos había enseñado esto antes.

Cuando hacía da’wah en el país que vivía y les contaba de la istijara se burlaban y se reían de mí. Sólo cuando algunos libros fueron publicados tales como “AlBalag AlMubin” la gente empezó a tomarlo seriamente en algún grado. Tuve una visión en 1998 cuando estaba en Abu Graib, la puerta de la celda era pequeña, se torció y una persona alta entró a la celda. Eramos cerca de ocho personas en la celda y nos pusimos de pie a la manera que hacen los soldados del ejército. Él estrechó las manos de ellos y la puso sobre sus cabezas hasta que llegó a mí y no me estrechó la mano sino que me dijo “No, tú estás en el bien.” Se sacó el anillo de su mano y me lo dio. Yo estaba impactado porque los rasgos de este hombre no eran los del Imam AlMahdi (as).

Desperté y empecé a llorar. El Sayed Muhammad del partido AdDawa estaba en la celda y solía interpretar los visiones. El Sayed dijo “Nosotros siete seremos ejecutados excepto tú.”

Después del primer año de dar da’wa, regresé a Iraq buscando al Sayed. Hicimos duaa para verlo en algunas de las huseiniyas o escuelas de los ansar. Fuimos a Naÿaf y estábamos en la casa de un hermano cuando cuatro hombres entraron sobre nosotros. Apenas le vi recordé la visión y dije que él era la misma persona. Así que me senté cerca de él (as) y permanecimos con él tres días.

Saffa AlAwadi estaba sentado cerca de mí y tenía un vaso de agua que derramó cuando el Sayed (as) entró. Él (as) me dijo “No me llames Sayed o Maestro, sino Abu ***. Yo soy tu hermano, tu amigo.” Cuando llegó la comida dijo que todos debemos comer del mismo plato grande.79 Él (as) dividía la comida equitativamente entre los ansar y dejaba la porción más pequeña para él. Entonces le pregunté qué era lo que se necesitaba de nosotros. Él me dijo “He descendido para dar testimonio de la verdad así que si queréis dar testimonio de la verdad hacedlo.” Eso fue lo que me dijo.

Él nos servía como nadie más, tal como sus padres (as) servían a las personas sin que les pidieren que los sirvan. Nos servía el té con sus propias manos.

Él nos pedía, no nos ordenaba, si queríamos ir a los sagrados mausoleos o no. El Sayed (as) estaba muy enfermo pero insistió en venir con nosotros al mausoleo del Comandante (as) y a Kufa. Fuimos a la estación del Profeta Job (as) y el Imam nos enseñaba sobre la paciencia, que es lo más importante en este viaje. Nos paramos en la estación de Al Kifil donde muchos profetas de los Hijos de Israel fueron enterrados y él (as) nos explicaba cómo estos profetas fueron enfrentados por los eruditos ineptos. Nos explicaba en el Maqam de Abraham, cómo Abraham(as) destruyó las estatuas.

Le pregunté (as), “nosotros creíamos que el Mahdi (as) llenaría la tierra con justicia tan pronto como aparezca”. Y él (as) dijo “¿llenará la tierra con justicia sin tener multitudes que lo ayuden?” Dijo: “La pregunta está mal. La pregunta correcta sería preguntar cómo conoceremos al Imam AlMahdi (as) cuando aparezca.” Él me preguntó: “¿Qué quieres de Allah swt?” Le dije: “Quiero la aprobación de Allah.” Él (as) dijo: “Incluso en la aprobación de Allah tú quieres al “Yo”. Deberías decir ¿qué quiere Él (swt)? Que Él sea el Único Que elija para nosotros y decrete para nosotros.”

Una día después del faÿr80 junto a él, nos trajo la Sagrada Biblia y nos dijo “Nuestro llamado está en este libro.” Entonces tomé el libro y empecé a leer pero no entendía a qué apuntaba el Imam (as). Entonces le pregunté, le dije que no entendía. Me dijo que eso ocurrió porque confiaste en tu entendimiento y no en Allah swt. Una persona siempre debe confiarse en Él swt. Todos los ansar buscaban y se volvían investigadores en este da’wah y defensores debido a las claves que el Yamani (as) les daba. Él me animó a escribir mi libro “La Economía de Allah y no la de los hombres”.

Llegamos al Maqam del Imam AlMahdi (as) que es el primer lugar en el que él (as) se encontró con el Doceavo (as). Volvimos del viaje cerca de la medianoche y hacía frío. Él (as) extendía las sábanas para nosotros, para dormir en el lugar en el que lo conocimos primero. Dormí un rato, luego desperté, fui a lavarme y vi nuestros zapatos anteriormente embarrados y sucios, limpios de toda suciedad. Lo miré y se dio vuelta como si fuera tímido, tuve este dolor en el corazón y me recordó a Jesús (as) cuando les pedía a sus discípulos que le dejen lavar sus pies. Nos enseñó la humildad pura y los buenos modales. Los enemigos del da’wah decían al principio que los ansar tenían buenos modales pero que estaban desviados. El Imam (as) mismo entregaba a las personas folletos sobre el da’wah pero era maldecido y la gente se burlaba de él y no quería que ninguno de sus ansar reaccionaran a ello.

Aprendí el significado de la palabra jadim81 de algunos de los ansar. No vi a ningún ansari arrogante con el otro, trabajaban con sinceridad, amor y amabilidad. Cuando te decía “Yo soy tu siervo” lo ponía en práctica y no sólo por hablar. El Yamani (as) nunca dijo (vanamente) “Yo soy tu siervo”, él tan solo actuaba82 y punto. Incluso daba dinero a los cristianos y ayudaba a sus enfermos.

La mejor forma de conocer la verdad es preguntar a Allah swt- Él nunca te engañaría ni te dejaría caer.


77. Conocida anteriormente como las Brigadas de Badr, o Cuerpos de Badr, es un partido político iraquí encabezado por Hadi AlAmiri.

78. Baño.

79. Llamado siniya en árabe.

80. Oración de la mañana que empieza al alba y cuyo margen termina con el amanecer.

81. Siervo

82. Es decir, sólo lo hacía.

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