El tiempo del Adán de la religión –o digamos la fecha de su existencia como ser humano vivo sobre la Tierra- es un número modesto cuando se compara con el tiempo que la ciencia da para la existencia de los seres humanos en la tierra. Por ejemplo, según el Antiguo Testamento, el tiempo de Adán, o el humano en la tierra, está dentro de los límites de 6000 a 7000 años.

1  Este es el libro de las generaciones de Adán. El día que Dios creó al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.

2  Varón y hembra los creó; y los bendijo, y los llamó Adán el día en que fueron creados.

3  Cuando Adán había vivido ciento treinta años, engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y le puso por nombre Set.

4  Y los días de Adán después de haber engendrado a Set fueron ochocientos años, y engendró hijos e hijas.

5  El total de los días que Adán vivió fue de novecientos treinta años, y murió.

6  Y Set vivió ciento cinco años, y engendró a Enós.

7  Y vivió Set ochocientos siete años después de haber engendrado a Enós, y engendró hijos e hijas.

8  El total de los días de Set fue de novecientos doce años, y murió.

9  Y Enós vivió noventa años, y engendró a Cainán.

10  Y vivió Enós ochocientos quince años después de haber engendrado a Cainán, y engendró hijos e hijas.

11  El total de los días de Enós fue de novecientos cinco años, y murió.

12  Y Cainán vivió setenta años, y engendró a Mahalaleel.

13  Y vivió Cainán ochocientos cuarenta años después de haber engendrado a Mahalaleel, y engendró hijos e hijas.

14  El total de los días de Cainán fue de novecientos diez años, y murió.

15  Y Mahalaleel vivió sesenta y cinco años, y engendró a Jared.

16  Y vivió Mahalaleel ochocientos treinta años después de haber engendrado a Jared, y engendró hijos e hijas.

17  El total de los días de Mahalaleel fue de ochocientos noventa y cinco años, y murió.

18  Y Jared vivió ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc.

19  Y vivió Jared ochocientos años después de haber engendrado a Enoc, y engendró hijos e hijas.

20  El total de los días de Jared fue de novecientos sesenta y dos años, y murió.

21  Y Enoc vivió sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén.

22  Y Enoc anduvo con Dios trescientos años después de haber engendrado a Matusalén, y engendró hijos e hijas.

23  El total de los días de Enoc fue de trescientos sesenta y cinco años.

24  Y Enoc anduvo con Dios, y desapareció porque Dios se lo llevó.

25  Y Matusalén vivió ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec.

26  Y vivió Matusalén setecientos ochenta y dos años después de haber engendrado a Lamec, y engendró hijos e hijas.

27  El total de los días de Matusalén fue de novecientos sesenta y nueve años, y murió.

28  Y Lamec vivió ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo.

29  Y le puso por nombre Noé, diciendo: Este nos dará descanso de nuestra labor y del trabajo de nuestras manos, por causa de la tierra que el SEÑOR ha maldecido.

30  Y vivió Lamec quinientos noventa y cinco años después de haber engendrado a Noé, y engendró hijos e hijas.

31  El total de los días de Lamec fue de setecientos setenta y siete años, y murió.

32  Y Noé tenía quinientos años, y engendró a Sem, a Cam y a Jafet. (Génesis 5:1-32).

Algunas personas interpretan que esta escritura quiere decir que el tiempo de los humanos en la tierra no excede los 7000 años.

Algunas personas afirman que los fósiles demuestran la existencia de huesos humanos de más de un millón de años. Sin embargo, esta tabla demuestra que el tiempo de la existencia humana en la tierra no es más de 6000 a 7000 años. La respuesta a eso es un cálculo matemático: encontramos que la población mundial actual no puede ser el fruto de más de 6000 años en la tierra. Si asumimos que cada familia tiene cerca de tres hijos, y si deducimos un alto porcentaje de personas que murieron naturalmente o durante los desastres naturales y las guerras, y si la historia del hombre es de un millón de años y la población de la humanidad comenzó con un hombre hace un millón de años, el espacio de la tierra multiplicado miles de veces no sería suficiente para su existencia. Tal vez los huesos existentes pertenecen a mamíferos que tienen la forma de un humano, pero no tienen el aliento que sale de la boca de Dios (Fekry 2012 Genesis 5:93-96 texto árabe, traducido).

Fekry y otros han llegado a la conclusión de que el tiempo de los seres humanos -o el tiempo desde Adán- en la tierra no fue más de 6000 años, pero su cálculo de la población hipotética es ciertamente muy simplista. No tomó en consideración las muchas cuestiones relacionadas con la reproducción y la supervivencia, como la vida primitiva y áspera que los seres humanos llevaron en África. Esto fue antes de la agricultura, cuando las enfermedades, los depredadores y la dificultad de obtener alimento y cazar presas hubieran bastado para limitar el número de humanos. Y en algunos casos, estuvieron al borde de la extinción. Si no hubiera sido por la exposición de los seres humanos en África a un proceso áspero de selección natural que a veces los colocó al borde de la extinción, el cerebro no habría evolucionado de esta manera, en lo que se considera un período corto en la escala de tiempo evolutiva.

Hay muy pocos relatos religiosos que definan este período. Sin embargo, algunos clérigos sunitas han especificado que Adán vivió hace casi 7000 años.

Basados en fósiles que se han descubierto, ahora tenemos información sobre el tiempo científico de los seres humanos en la tierra. Si consideramos sólo el Homo erectus, el hombre erguido, que tenía la forma de un ser humano, caminaba erguido, casi no tenía pelo, conocía el fuego y poseía herramientas de caza, entonces el tiempo de los humanos en la tierra sería de casi dos millones de años. Este número no está de acuerdo con el tiempo religioso antes mencionado desde Adán, aunque se duplique. Además, científicamente hablando, la especie del Homo erectus no enterraba a sus muertos y tenía una forma diferente a la del humano moderno. Que no fue el caso con Adán y sus hijos, a quienes Dios enseñó a enterrar a los muertos, como dice el Corán:

{Y relátales la verdadera historia de los dos hijos de Adán, cuando ambos realizaron una ofrenda a Dios y a uno de ellos le fue aceptada pero al otro no. Dijo: «¡Juro que te mataré!» Dijo [el otro]: «Dios sólo acepta la ofrenda de quienes son temerosos… * Y su alma le fue haciendo aceptable la idea de matar a su hermano y le mató, convirtiéndose con ello en uno de los perdedores. * Entonces, Dios envió un cuervo que escarbó en la tierra para hacerle ver como sepultar el cadáver de su hermano. Dijo: «¡Ay de mí! ¿Es que soy incapaz de hacer como este cuervo?» Y enterró el cadáver de su hermano y fue de los que se arrepienten.} Corán “La Mesa Servida” 5:27, 30-31.

Incluso aunque consideremos sólo el Homo sapiens, el humano inteligente, tendríamos unos 200 mil años a lo sumo. Este período no está de acuerdo con el tiempo religioso desde Adán tampoco. El Homo sapiens estuvo confinado a África por casi 100 mil años y no enterraban sus muertos, considerando que la evidencia más antigua del Homo sapiens enterrando a los muertos es de hace aproximadamente 100 mil años fuera de África. Éste fue probablemente el grupo del Homo sapiens que había emigrado a Palestina y luego se había extinguido. Según la escritura religiosa, Adán (a) y los otros profetas después de él, no estaban en África, y enterraban a sus muertos.

En términos generales, no podemos considerarnos científicamente Homo erectus en absoluto, ya que hay una diferencia significativa en el tamaño del cerebro y las habilidades mentales entre ellos y nosotros. Por lo tanto, Adán (a) ciertamente no es un Homo erectus. Esto refuta categóricamente que Adán pertenezca al tiempo que precede a la existencia del Homo sapiens, es decir, hace 200 mil años. De estos 200 mil años, el Homo sapiens vivió durante más de 100 mil años únicamente en África, donde llevaba una vida primitiva y no enterraba a sus muertos. Además, la forma del Homo sapiens no se hizo completa e idéntica a la de los humanos modernos hasta hace unos 100 mil años. Por lo tanto, científicamente hablando, el Adán que se menciona en las escrituras religiosas sólo pudo haber existido físicamente en la tierra después del año 100.000 A.C. Sin embargo, en cualquier caso, tuvo un linaje humano evolutivo que se remonta a millones de años, lo que significa definitivamente que nació de dos padres.

modern_human_family_tree

Figura 5: Cronología de la evolución del Homo erectus, Homo heidelbergensis, Neanderthal, y Homo sapiens hasta el humano moderno46

La línea divisoria evolutiva entre el Homo erectus y los humanos modernos no es fina.

Se extendió durante varios cientos de miles de años durante la mitad de la Época del Pleistoceno. Además de la confusión acerca de este importante período de transición está el hecho de que algunas regiones estaban por delante de otras en el proceso de evolución hacia nuestra nuestra especie. Los cambios evolutivos por encima del cuello que llevarían a los seres humanos modernos podrían haber comenzado en el sur de Europa y África oriental 800.000-700.000 años atrás. En otras partes del Viejo Mundo, este cambio aparentemente comenzó hace unos 400.000 años o más tarde. La transición a nuestra especie, el Homo sapiens, no fue completa hasta hace alrededor de 100.000 años e incluso más tarde en algunas regiones.

La búsqueda de Adán dentro de la línea temporal del Homo sapiens que podría ser consistente con la escritura religiosa se limita al período en que el grupo selecto emigró de África a la Península Arábiga y luego a otra parte, hace unos 70.000 años.

Según los análisis genéticos, todos los humanos modernos se originan de ese primer grupo que emigró de África a la Península Arábiga hace alrededor de 70.000 años, con la excepción de unas pocas tribus africanas que se creen, han descendido del grupo Homo sapiens que permaneció allí.

Algunas migraciones humanas a Asia y Europa se remontan a una migración continua entre aproximadamente 40.000 y 60.000 años atrás. Eran grupos de la descendencia del primer grupo que migraron de África a la Península Arábiga. Si quisiéramos decir que todos en la Tierra hoy son físicamente descendientes del Adán religioso (a) –excepto por algunas tribus africanas- y que Adán (a) debe haber nacido en algún momento en ese grupo después de su migración a la Península Arábiga, y más tarde el pequeño grupo se extinguió excepto Adán, su descendencia que sobrevivió se reprodujo y migró hacia el resto de la Tierra.

Podemos imaginar muchas razones científicas de la extinción de estos primeros grupos de la Península Arábiga, especialmente cuando sólo era habitable en su región meridional, la cual contenía manantiales de agua. Estos manantiales pronto se inundaron de agua de mar. Esto significa que cuando combinamos la escritura religiosa con los hechos científicos, no hay manera de que Adán existiera hace 70.000 años. De hecho, según algunas escrituras científicas, él debería haber sido descendiente del grupo que emigró de África a la Península Arábiga. La siguiente escritura religiosa dice que este grupo africano de Homo sapiens peregrinó 2.000 años antes de la existencia de Adán. Esto significa que ellos eran personas que fueron instruidas a adorar a Dios de acuerdo con sus circunstancias, capacidades y comprensión.

Dijo Zurara, “Dije al Imam Abu Abdullah (a), “Te he estado preguntando acerca de la peregrinación durante cuarenta años y sigues respondiendo.” Él dijo, “Oh Zurara, la peregrinación se hizo a esta casa 2.000 años antes de que Adán existiera, así que ¿por qué pensarías que las preguntas sobre la peregrinación terminarían en tan sólo cuarenta años?” (Al-Amili 1983, vol 11, 12. Texto árabe, traducido).

Por lo tanto, la evidencia científica de hecho combinada con este texto nos lleva a la conclusión de que Adán nació en una familia que pertenecía al grupo que había emigrado y que estaba instruido a adorar a Dios, aunque sus almas fueran de un tipo inferior al de Adán y sus hijos.

Además, la historia sumeria, basada en los textos descubiertos, afirma que los orígenes de los sumerios se remontan al grupo que emigró de África, a la luz del hecho de que los sumerios llaman a sus antepasados “los negros”.

Después de Anu, Enlil, Enki y Ninhursag

Habían formado a la gente de cabeza negra,

La vegetación disfrutó de la Tierra (Kramer (1956) 1981, 149).

Podemos entender de esta frase que el color de sus antepasados era el negro.

Por lo tanto, Adán fue descendiente de los que migraron, y él y sus hijos se establecieron en el valle del Golfo. Posteriormente, se produjo un conflicto, descripto por las religiones como el incidente del asesinato de Abel y el destierro de Caín a las montañas en el valle fértil superior (el Golfo actual) o la parte suroeste del actual Irán. El grupo desterrado se extendió por Asia, Europa y el resto del mundo. Más tarde, algunos descendientes que se habían quedado en el valle los siguieron y vivieron junto a ellos. Cuando el valle se inundó, un pequeño grupo de personas justas que se habían quedado en el valle se fue y comenzó una nueva vida en la parte central y sur del actual Iraq. Tal vez la razón de la expresión sumeria de que eran los descendientes que quedaron de la humanidad así como expresiones religiosas similares entendidas como queriendo decir que fueron ellos los únicos que sobrevivieron al diluvio, sea que ellos fueron el único grupo que quedó de los descendientes de Abel, Set y los hijos justos de Adán, y que no se casaron con los descendientes de Caín, los malvados de la descendencia de Adán.

Además, en cuanto al resto de la gente que no podemos decir que sea descendiente física de Adán, como algunas tribus africanas cuyos orígenes no se remontan al grupo de migrantes, podrían haber sido de los hijos de Adán, en relación con el alma, más adelante, después de que Adán (a) naciera. Esto significa que, en un momento determinado, nacieron individuos que, mientras estaban en el vientre, tuvieron almas transmitidas dentro de ellos sacadas de Adán en el mundo de Adh-Dharr. Ellos representan la descendencia de su alma en términos de la creación que ocurrió en el Paraíso, o Primer Cielo.

esquema

Figura 6: El aumento en el tamaño del cráneo a lo largo del tiempo entre los miembros del género Homo y sus antepasados hasta el Homo sapiens (el humano moderno), mostrando que la dirección general de la evolución va hacia cerebros más grandes.48

Sin título

Figura 7: Mapa que ilustra el éxodo del Homo sapiens o humano moderno fuera de África al resto de la tierra que pasa a través del valle fértil.

  1. Dennis O’Neil, Homo heidelbergensis, 2011.
  2. Dennis O’Neil es Profesor Emérito de Antropología en el Departamento Universitario del Palomar de Ciencias del Comportamiento, en San Marcos, California.
  3. Reading Evolution: The Evidence. Class Project for course ANT 131: Introduction to Evolution, Fall Semester 1998, 2011, Dept. Of Anthropology, Syracuse University. Disponible en: http://readingevolution.com/hominid_evolution.html
  4. Este mapa del National Geographic ha sido modificado.

Extracto del libro “La Ilusión del Ateísmo” de Ahmed Alhasan (a)

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