Prácticamente todos los evolucionistas rechazarían el aceleracionismo constante, y Darwin ciertamente lo hubiera hecho. Todo aquel que no es un aceleracionista (progresista) constante, es un aceleracionista variable.

Dentro de los aceleracionismos variables, podemos distinguir dos tipos de creencias, denominadas «aceleracionismo variable discontinuo o discreto» y «aceleracionismo variable continuo». Un «discretista» extremo no sólo cree que varía la velocidad de la evolución. Piensa que la evolución da grandes saltos de un nivel discreto a otro, de una manera abrupta, como la caja de cambios de un coche. Podría creer, por ejemplo, que la evolución tiene sólo dos velocidades: muy rápido y parado (no puedo evitar recordar aquí mi primer informe escolar, escrito por la maestra sobre mi rendimiento de niño de siete años doblando la ropa, tomando baños fríos, y otras acciones rutinarias diarias de la vida escolar: «Dawkins tiene sólo tres velocidades: lento, muy lento y parado»). La evolución «parada» es el «éxtasis» que los interrupcionistas piensan que caracteriza a las grandes poblaciones. La evolución a toda marcha sería la evolución que transcurre durante la especiación, en pequeñas poblaciones aisladas, alrededor de los límites de las grandes poblaciones estáticas, desde un punto de vista evolutivo. De acuerdo con este punto de vista, la evolución estaría siempre en una de estas dos marchas, nunca en medio. Eldredge y Gould muestran una tendencia en dirección del discontinuismo, y en este aspecto son genuinamente radicales. Se les puede llamar «aceleracionistas variables discontinuos». No existe una razón particular por la que un aceleracionista variable discontinuo debiera, necesariamente, subrayar la especiación como el tiempo que dura la evolución a toda marcha. En la práctica, sin embargo, la mayoría de ellos lo hacen.

Los «aceleracionistas variables continuos», por otra parte, creen que el ritmo evolutivo fluctúa constantemente, desde muy rápido a muy lento, y parado, con todos sus estadios intermedios. No ven ninguna razón particular para destacar algunas velocidades sobre otras. Para ellos, los períodos estáticos, en particular, son un caso de evolución ultra lenta. Para un interrupcionista hay algo especial en los períodos estáticos. Para él, los períodos estáticos no significan que la evolución sea tan lenta que tenga un ritmo de cero: no son simplemente una falta pasiva de evolución porque no hay ninguna fuerza de empuje a favor del cambio. Representan, más bien, una resistencia positiva a los cambios evolutivos. Es casi como si se pensase que las especies se plantearan tomar medidas activas para no evolucionar, a pesar de la fuerza de empuje en favor de la evolución.

Hay más biólogos de acuerdo con los periodos estáticos como fenómeno real que sobre sus causas. (Dawkins, 1996, “El Relojero Ciego”, 245-46).

No nos interesan aquí los detalles de las ideologías de los evolucionistas, ni sus desacuerdos sobre los mecanismos de la evolución y el comportamiento de las especies dentro de la evolución. Más bien, he citado lo anterior con el fin de demostrar una cuestión científica en la que casi todos los biólogos evolucionistas coinciden, a saber, que la velocidad de la evolución es irregular. Ha habido etapas en las cuales la evolución ha sido rápida y otras en las que ha sido lenta. Estos cambios en su velocidad pueden explicar la problemática de los científicos evolucionistas sobre los intervalos en el registro geológico. Esto se debe a que el movimiento de alta velocidad de la evolución (por patrones evolutivos) en un cierto período de tiempo explica la ausencia de fósiles de transición que un investigador esperaría encontrar. Desde una perspectiva geológica, el corto período de tiempo en el cual vivieron y existieron estos organismos transicionales hace difícil obtener fósiles transicionales de ese período.

Sin embargo, al mismo tiempo, esto nos da un claro indicio de la naturaleza sujeta a una ley del plan genético. Esta velocidad irregular ciertamente está gobernada, en gran parte, por la mutación genética. Esto significa que la velocidad de mutación definitivamente está cambiando a lo largo del camino de la evolución, y es rápida y se acelera en ciertos momentos. Podemos observar que estos momentos son exactamente los períodos transicionales entre las especies, o períodos de especiación. Esto genera un gran signo de interrogación para el cual el investigador de la evolución no ha encontrado ninguna respuesta razonable.

La explicación lógica es que los cromosomas están gobernados por una ley que determina la velocidad de su mutación, es decir, que el plan genético está sujeto a una ley. Por eso produce una gran cantidad de mutaciones en una dirección específica durante un período de tiempo específico; ejerce presión en el camino de la evolución en ese período y lo hace acelerarse y moverse a muy alta velocidad hasta alcanzar un propósito específico durante un cierto período de tiempo en la evolución. Podemos denominar a ese propósito “nueva especie”. Después, la velocidad de la evolución vuelve a la estasis, o se vuelve muy lenta, y la evolución lo hace también, porque depende de la mutación, ya que sin mutación no hay evolución.

Además, cuando encontramos que la velocidad de la evolución de una cierta parte aumenta en una determinada etapa, y su aumento es específicamente hacia la mejora, significa que la velocidad de la mutación también aumentó mucho en esa etapa y que estaba orientada hacia la mejora también. Esto es natural, porque hay muchas opciones para la velocidad de la evolución hacia la mejora. Si tomamos el camino de la evolución del cerebro del humano moderno como ejemplo, encontramos que se ha acelerado mucho en la evolución hacia un aumento en el tamaño durante los últimos millones de años. Este aumento del tamaño del cerebro representa un desarrollo beneficioso para el cuerpo. De hecho, es incuestionablemente el resultado más importante de la mejora evolutiva. La única explicación lógica del gran aumento de la velocidad de mutación a aumentar el tamaño del cerebro en el ser humano durante los últimos millones de años es que la mutación está sujeta a una ley y tiene un propósito. También debe depender en gran medida de una ley interna del plan genético que no sea ni completamente aleatoria, ni dependa sólo de causas aleatorias, como el error en la replicación genética o el bombardeo radiactivo del espacio.

… uno de los cambios evolutivos más rápidos conocidos, el aumento de tamaño del cráneo humano desde un antepasado como el Australopitecus, con un volumen craneal de unos 500 centímetros cúbicos (cm3), hasta el volumen cerebral medio del Homo sapiens moderno, de cerca de 1 400 cm3. Este incremento de unos 900 cm3, casi tres veces el volumen cerebral, se ha conseguido en menos de tres millones de años. Para estándares evolutivos, este es un ritmo rápido de cambio: parece que el cerebro se hincha como un balón; visto desde algunos ángulos, el cráneo humano moderno se parece bastante a un balón esférico, con forma de bulbo, en comparación con los cráneos planos, y las caras inclinadas de los Australopitecus. Pero si contamos el número de generaciones en tres millones de años (pongamos, unas cuatro por siglo), el ritmo medio de evolución es de menos de una centésima de centímetro cúbico por generación. La caricatura del gradualista se supone que cree que hubo un cambio lento e inexorable, generación por generación, de forma que en todas las generaciones los hijos tenían un poco más de cerebro que sus padres, 0,01 cm3. Se supone que esta centésima de centímetro cúbico extra suministraría a cada generación triunfante una ventaja significativa para la supervivencia, en comparación con la generación previa…

Podemos distinguir, con seguridad, tendencias de cambio a largo plazo: las piernas se hacen progresivamente más largas, los cráneos adquieren forma de bulbo, etc., pero estas tendencias vistas en la historia de los fósiles son normalmente desiguales, no uniformes…

Los paleontólogos americanos Niles Eldredge y Stephen Jay Gould, cuando propusieron su teoría de los equilibrios interrumpidos, en 1972, hicieron algo que se ha presentado desde entonces como una sugerencia muy diferente. Sugirieron que, en realidad, el registro de fósiles puede que no sea tan imperfecto como pensamos. Puede que los «intervalos» (gaps) reflejen lo que sucedió en realidad, en lugar de ser las consecuencias fastidiosas, pero inevitables, de un registro de fósiles imperfecto. Puede ser, sugirieron, que la evolución avanzase en cierto sentido mediante explosiones súbitas, interrumpiendo largos períodos de «éxtasis», durante los cuales no habría tenido lugar ningún cambio evolutivo en una descendencia determinada. (Dawkins, 1996, “El Relojero Ciego”, 228-29).

Además, cabe mencionar aquí que, si la mutación genética –que provee la variación necesaria para la evolución- dependiera sólo del error involuntario de la replicación genética, de la mutación provocada por el bombardeo radiactivo sobre los cromosomas o cosas similares que pudieran ser llamadas aleatorias o no sujetas a una ley, entonces no tendría sentido que el efecto de la mutación genética se detenga completamente de modo que un animal, o un pez (como el latimeria), permanezca sin evolucionar ni cambiar durante cientos de millones de años. Este es el caso, aunque sabemos con certeza que el medio ambiente que le rodea está cambiando constantemente, y que estos cambios son a veces, extremos, tal como el cambio que ocurrió hace casi 65 millones de años que llevó a la extinción de los dinosaurios y la mayor parte de los organismos de la Tierra. El error en la replicación y la mutación provocada por la radiación deben ser posibles siempre que haya reproducción y replicación, así como también la existencia del bombardeo radiactivo constante desde el espacio. ¿¡Entonces qué ocurrió que la evolución se congeló en estos organismos?!76

Este extraño fenómeno, como vemos en el caso del pez latimeria, el cangrejo herradura y el nautilus, o incluso la tortuga caimán, son explicados por algunos puntuacionistas como el resultado de organismos resistiendo a la evolución. Dawkins, que quizás no acepte el puntuacionismo, los explica como el resultado de un grupo de genes estando en armonía uno con el otro y no permitiendo nuevos genes en el grupo. De cualquier manera, la cuestión significa que hay algo en el plan genético que hizo que la evolución se detuviera, como en este caso extremo de los peces latimeria. Podemos llamarla ley interna del plan genético que gobierna el plan. Esto es lo que a menudo lo hace ir en esta dirección o en aquella dirección, así como lo que a veces lo coloca en una situación de estasis completa durante un período muy largo de tiempo que ni siquiera corresponde a un índice muy lento de la evolución.77

Los genes son básicamente información escrita en un lenguaje específico en los cromosomas. La existencia de leyes que los gobiernan, tal como la asumida por el Profesor Dawkins, significa que hay un legislador para estos genes, y que es él quien estableció las leyes con las cuales funcionan. Por lo tanto, si se mueven en cierta dirección, pueden detenerse en un lugar determinado, en un punto determinado, mientras que, si se mueven en otra dirección, no se detiene en ese punto. Esto es claro en el caso del ojo del nautilus, el cual es básicamente un agujero abierto conteniendo células sensoriales. Esto significa que tiene un ojo desarrollado, pero sin lente, mientras que otros parientes, tales como el pulpo, tienen ojos altamente desarrollados con lente.

79543-004-C3F00EE8
Fig. 13: Etapas de la Evolución y la Complejidad Aumentada de la estructura del Ojo a través del examen de imágenes del ojo del pulpo, el nautilus, y otros.

main-qimg-4a75cc9ba27ac3e85ff523c397a49a4c-c
Fig. 14: Comparación ilustrativa del tamaño de los ojos de varios organismos graduados en la evolución y la complejidad.


  1. Indudablemente, el cambio genético ocurre debido a la replicación de ADN que es necesaria para la reproducción y la herencia. Puede decirse que este cambio es intencional, es decir, que el plan genético está sujeto a una ley. A veces, la mutación genética –no la aleatoriedad- gobierna su ley. También puede decirse que no es intencional, es decir, que es el resultado de un error en la replicación genética. También puede decirse que parcialmente intencional y parcialmente no intencional. Hay tres hipótesis aquí, no puede aseverarse científicamente que todas las mutaciones que ocurren durante la replicación sean aleatorias debido a un error de replicación.
  2. Con una velocidad lenta de evolución, un animal del tamaño de un ratón no necesita más de 60.000 años para alcanzar el tamaño de un elefante. Sin embargo, en la realidad, toma por lo menos unas decenas de millones de años. Esto significa que el camino de la evolución o es extremadamente lento con una velocidad constante, o que hay etapas de estasis que la evolución atraviesa periódicamente. Se formularon teorías para explicar esta lentitud, ya sea por la variación y la velocidad, o por estasis y movimiento en la evolución: “Stebbins calcula que, con este supuesto ritmo, los animales tardarían unas 12.000 generaciones en evolucionar desde un peso medio de 40 gramos (tamaño de un ratón) hasta un peso medio de más de 6.000.000 de gramos (tamaño de un elefante). Asumiendo un tiempo de cinco años para cada generación, más largo que el de un ratón, pero más corto que el de un elefante, 12.000 generaciones ocuparían unos 60.000 años. Es un período demasiado corto para ser medido por los métodos geológicos ordinarios, los que localizan las fechas de la historia de los fósiles. Como dice Stebbins: «El origen de un nuevo tipo de animal en 100.000 años, o menos, es contemplado por los paleontólogos como “súbito” o “instantáneo”.” (Dawkins, 1996,” El Relojero Ciego”, 242).

Extracto del libro “La Ilusión del Ateísmo” de Ahmed AlHasan (a)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s