Dumuzi:

Mi corazón fue a Edén, llorando, llorando

Soy la dama del templo, soy Inanna, quien destruye las tierras de los enemigos.

Soy Ninsun, la madre del gran maestro.

Soy Geshtinanna, la madre del muchacho sagrado.

Mi corazón fue a Edén, llorando, llorando

Fui al lugar del muchacho,

fui al lugar de Dumuzi,

A los infiernos, el hogar del pastor.

Mi corazón fue a Edén, llorando, llorando

Al lugar donde el muchacho estaba encadenado

al lugar donde Dumuzi aguantaba

Mi corazón fue a Edén, llorando, llorando

Gilgamesh:

Palabras de Enkidu a Gilgamesh:

“No hay otro en la tierra como tú. Ninsun, fuerte como un toro salvaje en el establo, ella fue la madre que te dio a luz, y ahora te has alzado sobre todos los hombres, y Enlil te ha concedido el reinado, para que tu fuerza supere a la fuerza de los hombres.” The Epic of Gilgamesh (La Epopeya de Gilgamesh), Taha Baqir.

A lo largo de la Epopeya de Gilgamesh podemos leer acerca del viaje de la humanidad que aún está por venir. No es un viaje del pasado, como lo imaginaron y explicaron algunos comentadores. También podemos leer acerca de la historia de la persona que salva a la humanidad de su animalismo, algo que, lamentablemente, siempre está presenta con fuerza, especialmente en los grandes enfrentamientos:

{como el ejemplo del burro que lleva libros. Atroz ejemplo del pueblo…} Corán capítulo “El Viernes” 62:5.

 

{como el ejemplo del perro, si lo atacas, jadea o si lo dejas, jadea. Así es el ejemplo del pueblo…} Corán capítulo “Las Alturas” 7:176

 

{E hizo de ellos simios y cerdos, y adoraron ídolos. Esos están en peor lugar…} Corán capítulo “La Mesa Servida” 5:60.

Durante miles de años y a largo de los continentes, el salvador se ha conocido bien. Sus buenas nuevas se difundieron desde la Mesopotamia hasta el Norte de África y encontramos imágenes simbólicas de él en artefactos egipcios:

“Un hombre que se alza, con toda la dignidad, lleva dos bueyes que se levantan, uno a su derecha y otro a su izquierda. Esta es una imagen que vemos en muchos artefactos babilónicos y a menudo representa a Gilgamesh y a su lucha con los animales salvajes.” (Virolleaud 1949, “Légendes de Babylone et de Canaan”)

En la epopeya, Gilgamesh es dos tercios dios. Encontramos que su historia —él es el hombre del segundo diluvio— está conectada con la historia de su padre sumerio Ziusudra (Noé) y la Utnapishtim babilonio (Noé), el hombre del primer diluvio. Además, talvez el más importante de los viajes de Gilgamesh en la epopeya sea su viaje para encontrarse con su abuelo Noé, Utnapishtim, quien es inmortal entre los dioses. Él le pregunta sobre el secreto con el cual él puede deshacerse de su tercio humano, y ser así, inmortal junto a los dioses como su abuelo Noé (a). En otras palabras, él tendría merecidamente su nombre escrito en el registro de la vida eterna y sería inmortal espiritualmente. Por eso, la cuestión trata sobre su espíritu, puesto que él era dos tercios dios y quería que su tercio restante fuera así también. No tiene nada que ver con la inmortalidad física, como se imaginan los que explican la epopeya.

Encontramos que Gilgamesh es claramente un salvador en algunos textos, así como también un símbolo de justicia por el cual todos esperan y hablan de su historia:

… Los nobles de Uruk están sombríos en sus cámaras:

«Gilgamesh no deja el hijo a su padre;

Día y noche es desenfrenada su arrogancia.

 

‘Todavía él es el pastor de Uruk-el-Redil,

Gilgamesh, [la guía del] pululante [pueblo],

Aunque él es el pastor y el protector [de ellos],

poderoso, preeminente, experto y sabio.

Gilgamesh no deja la doncella a su amante,

 

¡La hija de guerrero, la esposa del noble!… (Taha Baqir “La Epopeya de Gilgamesh”, 4).

Lo que algunos expertos en civilización sumeria entienden de este pasaje es que Gilgamesh estaba violando el honor del pueblo o que era injusto con ellos. Esto no resiste a la razón, ya que le epopeya sería completamente contradictoria, ya que, desde el principio, se describe a Gilgamesh con los más excelentes atributos de un gobernante justo. Además, en las mismas líneas se describe como sabio, entonces, ¿cómo un rey sabio violaría el honor de sus súbditos y sería injusto con ellos?

Además, el siguiente capítulo de la epopeya describe a Gilgamesh con atributos ideales, tales como el altruismo, la valentía y la lealtad. Por esa razón, tales líneas, o son una tergiversación agregada deliberadamente al texto, o son simbólicas y requieren, por lo tanto, una interpretación y una explicación.

Si observamos el texto, encontraremos que se refiere al Salvador que salva a la humanidad de su animalismo —el Salvador de la Humanidad cuya historia está presente en toda nación. Porque si las naciones de los que vinieron antes del tiempo de su envío no estuvieran preparadas para recibirle, entonces, que por lo menos haya individuos de estas naciones que puedan ser salvados por la historia transmitida por ellos. Él es quien los conecta con Dios y abre la puerta de los cielos, para quien quiera oír que oiga la gran inspiración, que le informa la realidad para que se aferre con fuerza a ella, la realidad que nos hizo aparecer de la inexistencia, la realidad que hemos sido creados para conocer. Por eso él ocupará a todos con Dios y no consigo mismo, porque si los ocupara consigo mismo o les permitiera preocuparse en él sin advertirles no habría diferencia entre él y cualquier otro tirano que busca fama y reputación.

Ahora podemos entender por qué “Los nobles de Uruk están sombríos en sus cámaras” y por qué “Gilgamesh no deja el hijo a su padre; … no deja la doncella a su amante, ¡La hija de guerrero, la esposa del noble! …” Porque todos ellos se habían aferrado con fuerza a Dios Altísimo. Gilgamesh, el redentor, había venido y abierto una fuente de gran inspiración para estos redimidos que existirían en un tiempo determinado. Él les enseñó como apegarse a Dios, cómo amar a Dios y cómo oír a Dios en todas las cosas.

Si tuviera que referirse a los sumerios los encontrará anhelando estas cosas.

Él es Gilgamesh que significa el guerrero de primera fila y “el hombre que será la semilla de un nuevo árbol.” (Baqir, 2006, 19. Fuente árabe traducida).[1]

Gilgamesh, la personalidad sagrada para sumerios o acadios (babilonios-asirios) y muchos pueblos del mundo antiguo, es descripto con exactitud en la Epopeya de Gilgamesh como “dos tercios dios y un tercio humano”, es decir, que la luz de su existencia prevalece sobre el lado oscuro o “yo”. Sin embargo, al final, él busca el secreto de la salvación definitiva de su oscuridad. Incluso su nombre, Gilgamesh, afirma su misión, puesto que él es el guerrero de primera fila.

De la epopeya:

Es el guerrero que mata al monstruoso Humbaba.

Es el guerrero que ofende a Ishtar (la vida mundanal).

Es el guerrero que aplasta a su “ego”.

Es también la persona que será la semilla de un nuevo árbol humano que triunfa sobre su animalismo.

Nadie conoce el significado exacto del nombre de Gilgamesh. Algunos textos acadios mencionan que significa “guerrero de primera fila” y hay una posibilidad de que su nombre sumerio signifique “el hombre que será la semilla de un árbol nuevo, es decir, un hombre que se convertirá en el originador de una familia” (Baqir, 2006, 19, traducido).

Talvez la peor tergiversación de la que fueron objeto estas epopeyas sea la identificación de personalidad épicas con evidencias erróneas debido a la confusión —por ejemplo, identificarlos como reyes cuyos nombres habrían sido mencionado en la Lista de Reyes Sumerios. La personalidad épica de Gilgamesh se identifica con el Rey Gilgamesh, aunque los nombres de sus padres y linaje son diferentes. Esta es exactamente la situación de alguien que lee la historia épica del Mahdi que el Profeta Muhammad (s) mencionó en tantas narraciones, para después decir que fue un rey del estado abasida hace mil años cuyo nombre habría sido el Mahdi creyendo que la historia épica del Mahdi islámico se refería a ese rey abasida.

Lamentablemente, esto ha ocurrido a menudo con Gilgamesh, aunque algunos expertos en artefactos sumerios han declarado que es incorrecto considerar que el Gilgamesh de la epopeya sea el mismo Gilgamesh de la historia basándose sólo en los nombres.

Charles Virolleaud dice:

Por lo tanto, hay razones que nos hacen creer que un tiempo muy antiguo hubo un rey llamado Gilgamesh. Este nombre está documentado en la Lista de Reyes de Uruk (descubierta recientemente) pero no está en el primer lugar de la lista (como se esperaba), ya que el Gilgamesh de la historia no encontró un país. Más bien fue incluido entre una lista de reyes de los que no sabemos nada históricamente, excepto sus nombres… En todo caso, el Gilgamesh del cual la historia ha escrito dos líneas, no llama nuestra atención, sino el Gilgamesh cuya epopeya poética ha llegado a nosotros. (Virolleaud 1949, 39. Traducido).

Vale la pena examinar la Epopeya de Gilgamesh, que los reyes de Sumeria y Acadia, así como los de Babilonia y Asiria, tenían en sus bibliotecas, que protegían y poseían, como lo hacía el pueblo, como si se tratara de un ensalmo o un libro sagrado:

¿Se trata de la historia de la persona que aún está por venir, aquél por quien esperaban los sumerios o acadios, babilonios y asirios, como salvador y redentor?

Taha Baqir dice:

El nombre del mismo héroe Gilgamesh se trasladó a la mayor parte de las obras de la literatura de las naciones antiguas. Sus acciones se atribuyeron a héroes de otras naciones, tales como Hércules, Alejandro, Dhul Qarnain y Odiseo en la Odisea (Baqir 2006, 16, traducido).

Dice también:

Extraña es la cuestión de Gilgamesh que se convirtió en un ejemplo para los héroes de otras naciones (Baqir 2006, 16-17, traducido).

El Dr. Charles Virolleaud dice:

En los tiempos antiguos, los egipcios conocían la personalidad de la que estamos hablando, ya que se halló un cuchillo en el valle del Nilo en Gebel-el-arak; su hoja estaba hecha de pedernal y no de metal, y su mango de marfil. De un lado tenía una imagen de un hombre que se levantaba sosteniendo dos bueyes alzados con toda dignidad, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Esta es una imagen que vemos en muchos artefactos babilonios. A menudo representan a Gilgamesh y su lucha con animales salvajes (Virolleaud 1949, 38).

Por lo tanto, Gilgamesh no es solo una persona justa. No es solamente un rey o alguien que un día sería rey. Más bien Gilgamesh es una personalidad internacional y un ejemplo que imitan héroes de otras naciones, tal como nos muestra el artefacto. Esto es lo único que puede explicar la existencia de las versiones de la epopeya en diferentes países e incluso en diferentes idiomas al original.

Talvez la evidencia más concluyente de su gran influencia sobre las mentes de pueblos de civilizaciones antiguas sea el amplio espectro de su propagación en el mundo antiguo. Con respecto a los primeros pueblos de Iraq, no circuló solamente entre los habitantes del sur o región central de Iraq, que es la región conocida como Sumeria y Acadia, sino también fue inculcada en la región norte, Asiria. Por lo tanto, se hallaron muchas versiones de ella en las capitales del antiguo Iraq, durante la era de prosperidad de la civilización babilónica en la era antigua babilónica (segundo milenio a.C). En cuanto a Asiria, la última publicación completa que ha llegado a nosotros se halló en la famosa biblioteca de Asurbanipal, el rey asirio. Con respecto a los centros de las civilizaciones antiguas, ya hemos señalado que algunos investigadores han encontrado muchas versiones de sus partes en regiones lejanas, tales como Anatolia, hogar de la civilización hitita. Algunos de estos textos fueron escritos en el idioma babilónico antiguo, y asimismo, también se hallaron traducciones a los idiomas hitita y hurrita. Recientemente, hubo un fascinante descubrimiento de una versión de algunos de sus capítulos en Megido, una de las antiguas ciudades de Palestina, bien conocida en la Torá. Esta pequeña versión se remonta al siglo XIV a.C. (Baqir 2006, 13-14. Fuente árabe traducida).

Así es como la epopeya describe a Gilgamesh en el principio. Resume todo lo de Gilgamesh en pocas líneas, y es una presentación de la personalidad de Gilgamesh y su misión:

Aquel que vio todo [hasta los confine]s de la tierra,

[Que todas las cosa]s experimentó,

[conside]ró todo. […] juntamente […],

[…] de sabiduría, que todas las cosas. [..].

 

Lo [o]culto vio, [desveló] lo velado.

Informó antes del Diluvio,

Llevó a cabo un largo viaje, cansado y [derren]gado.

 

Todo su afán grabó en una estela de piedra. (George 2003, 1).

Está claro que el texto describe a una persona sabia: “…Aquel que vio todo [hasta los confine]s de la tierra, … [Que todas las cosa]s experimentó, … [conside]ró todo. […] juntamente […], … […] de sabiduría, que todas las cosas. [..]…. Lo [o]culto vio, [desveló] lo velado.” y un maestro importante que viene con un conocimiento importante. Lo engravaría para que permanezca entre la gente… “Todo su afán grabó en una estela de piedra.”

Si vemos el texto religioso acerca del Mahdi, encontramos al Imam As-Sadiq (a) que dice:

El conocimiento son veintisiete letras. Los profetas solo trajeron dos letras. Hasta la fecha, los hombres sólo conocen estas dos letras. Entonces cuando venga nuestro Qaim, traerá veinticinco letras y las comunicará a los hombres. Él añade las dos letras a ellas, transmitiendo así veintisiete letras. (Al-Majlisi vol 52, 336. Fuente árabe traducida).

[1] La cita anterior, “el hombre que será la semilla de un árbol nuevo” es de La Lista de Reyes Sumerios (Jacobsen 1939, 188) y Taha Baqir la cita de esta manera en su libro Malhamat Kalkamish [La Epopeya de Gilgamesh].


Extracto del libro “La Ilusión del Ateísmo” de Ahmed AlHasan (a)

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