He aclarado que el viaje de Gilgamesh habla de la inmortalidad espiritual y la vida eterna en el más allá, no de la inmortalidad física. Si los ignorantes saben que la vida física llega a su fin, entonces ¿cómo no lo sabría Gilgamesh, quien es descripto en la epopeya como sabio y conocedor de la verdad de las cosas?

Como la inmortalidad y la muerte mencionadas en la historia se refieren a la inmortalidad y la muerte del alma, la muerte de Enkidu es similar. Así, Enkidu no pudo completar el viaje de la inmortalidad sin caer o tropezar en el camino, cometiendo actos prohibidos y yendo contra los mandamientos le Gilgamesh le dio. El resultado fue que cayó en las garras del inframundo, mientras que Gilgamesh intentaba salvarlo de esto y ayudarlo a levantarse después de su tropiezo:

Y Gilgamesh dice a Enkidu:

“Si ahora tú desciendes a los Infiernos,

Voy a decirte una palabra, escúchala,

Voy a darte un consejo, síguelo,

No te pongas ropas limpias,

Si no, como el enemigo, los administradores infernales se adelantarían.

No te untes con el buen aceite del bur,93

Si no, con su olor, todos se apiñarían a tu alrededor.

No lances el bumerang a los Infiernos,

Si no, aquellos a los que hubiera tocado el bumerang te rodearían.

No lleves ningún bastón en la mano,

Si no, las sombras revolotearían a tu alrededor.

No te calces con sandalias,

Dentro de los Infiernos no sueltes ningún grito;

No beses a tu esposa bienamada,

No pegues a tu esposa detestada;

No beses a tu hijo bienamado,

No pegues a tu hijo detestable.

Si no el clamor de Kur se apoderaría de ti…” (Kramer 1981, 196-97).

Pero, habiendo hecho Enkidu todo lo contrario de lo que le había dicho su amo, el monstruo Kur lo captura y no le deja volver a la tierra.

“… En la batalla, allí donde se manifiesta el valor, no cayó,

¡Pero Kur se ha apoderado de él!”

… es bastante improbable que el relato de la muerte de Enkidu y sus exequias pueda ser de origen babilónico. En efecto, según el autor sumerio de Gilgamesh, Enkidu y los Infiernos, Enkidu no murió como suelen morir los hombres, sino que fue capturado por el demonio Kur, por haber violado a sabiendas los tabues del universo

infernal. Este incidente de la muerte de Enkidu sirve a los autores babilónicos para intercalar el episodio de la Busca de la Inmortalidad, punto culminante de su poema.

…Sin embargo, como ya hemos visto, los poetas babilónicos no se han limitado a copiar servilmente estos poemas, sino que han modificado su contenido y su forma, según el temperamento y las tradiciones propias de cada cual, hasta tal punto que en su obra solo se reconoce el esqueleto de los originales sumerios. (Kramer 1981, “La Historia Empieza en Sumeria”, 183-84).


Extracto del libro “La Ilusión del Ateísmo” de Ahmed AlHasan (a)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s