Aclaraciones sobre el Primer Mahdi Y el Crucificado Parecido A Jesús (as)

Hay muchas narraciones de la Gente de la Casa (as) que indican que sus palabras son difíciles de comprender; por eso no son aceptadas ni toleradas sino sólo por los verdaderos shi’as. En cuanto a los que tienen una naturaleza viciosa y de corazón lleno de hostilidad a la descendencia de Muhammad (as), relacionan las palabras de este último con una carga pesada, las desprecian y las rechazan. Algunos de ellos incluso expresamente titulan sus palabra de blasfemas. Esas personas cuyos corazones se rebelan a sus (as) palabras y las niegan son los primeros enemigos de la descendencia de Muhammad (as) aunque finjan amarlos (as).

Se narró que un día, el Príncipe de los Creyentes, ‘Alî Bin Abi Tâlib (as) se dirigió a Hudaifa Bin Al-Yamân diciendo:

“Oh, Hudhayfa, no hables a la gente de lo que no saben porque se volverán opresores y blasfemos. Sí, el conocimiento es muy difícil y una carga tan pesada que si las montañas quisieran llevarlo no podrían aguantar el peso. Las enseñanzas de la Gente de la Casa serían rechazadas, consideradas falsas y su narrador asesinado. El que les hubiera narrado sería dañado por la opresión y la envidia, por lo que Allah otorgó a la descendencia del guardián -el guardián de la descendencia del Profeta (saawas). Oh, hijo de Al-Yamân, el Profeta (saawas) escupió en mi boca, pasó su mano por mi pecho y dijo: “Oh, Allah, sobre mi sucesor, mi guardián, el juez de mi religión, el cumplidor de la promesa y del cargo, mi seguidor y auxiliador contra Tu enemigo y el mío, y el consolador de mis tristezas, te pido que le concedas el conocimiento que le has dado a Adam, la paciencia que le has dado a Noé, la buena descendencia y la magnificencia que le has dado a Abraham, la paciencia que le has dado a Job en los tiempos de aflicción y prueba, así como la fuerza que le has dado a David cuando la lucha aparece, y finalmente el discernimiento que Has concedido a Salomón. Oh, Allah, o escondas nada de este mundo a Ali, y haz todo visible a sus ojos como una pequeña mesa entre sus manos. Oh Allah, dale la resistencia de Moisés y saca de su descendencia al que es parecido a Jesús (as)…”(1)

La súplica del Mensajero de Allah, el Profeta Muhammad (saawas) en la que pidió a Allah que saque de la descendencia de ‘Alî Bin Abi Tâlib (as) al que es parecido a Jesús “y saca de su descendencia al que es parecido a Jesús (as)”, indica que el crucificado parecido a Jesús es uno de los Imames o Mahdis (as), ya que Jesús (as) fue elevado al Cielo y no fue crucificado. En cuanto al que fue crucificado en su lugar, es parecido a él, como indican las propias palabras del Todopoderoso: «y por haber dicho (los Judíos): «Ciertamente, hemos matado al Mesías, Jesús hijo de María, el Mensajero de Dios.» Pero no le mataron ni le crucificaron, sino que se hizo que les pareciera eso. Y, los que discuten sobre él, tienen dudas acerca de ello. No tienen conocimiento de ello, sólo siguen conjeturas. ¡Pero no lo mataron! ¡Eso es seguro!»(2) Además, las narraciones de la Gente de la Casa (as) especificaron que el que es parecido a Jesús (as) es de la descendencia del Príncipe de los Creyentes (as). Por lo tanto, o es uno de los Imames o uno de los Mahdis.

En cuanto a los Imames (as) -a excepción hecha por el Imâm Al-Mahdi (as)- ninguno de ellos afirmó ni insinuó que él, su sucesor y predecesor que era parecido a Jesús, fuera crucificado en su lugar.

Sin embargo, cuando viene al Imâm Al-Mahdi (as), se narró que “El Qâ’im Al-Mahdi es de la descendencia de ‘Alî y es el único que tiene el mayor parecido a Jesús, el hijo de María, físicamente o moralmente, en su semblante tanto como en porte. Allah Todopoderoso le dará lo que Él ha dado a los profetas y más, Él lo preferirá sobre los otros”(3)

Como anteriormente se demostró en este estudio, el Qâ’im es un atributo común que se refiere a algunos momentos del Imâm Al-Mahdi (as), y en otras oportunidades se refiere al Qâ’im que manejará sus asuntos, lo cual se refiere a guardián del Imâm Al-Mahdi (as) que es el primer Mahdi, el Iamani o el designado a quien se debe jurar lealtad. Por lo tanto, el parecido a Jesús (as) que fue crucificado sería o el Imâm Al-Mahdi (as) o el primer Mahdi (el Yamâni) de la descendencia del Imam Al-Mahdi (as).

El Mensajero de Allah (saawas) dijo: “Jesús, hijo de María (as), descenderá al amanecer…(4) Romperá la cruz, matará al cerdo, destruirá al Daÿÿal (el impostor), juntará el dinero del Qâ’im y caminará delante de la Gente de la Caverna. Él es el auxiliador más confiable del Qâ’im, su jefe de gabinete y su diputado, esparcirá la seguridad en el oeste y en el este con la bendición y la dignidad del Huÿÿat (la autoridad y prueba de Allah) el hijo de Al-Hasan (as).”(5)

Claramente podemos ver, por las palabras del Mensajero de Allah (saawas) que el crucificado parecido a Jesús (as) es el Yamâni, o sea, “‘Isà”, a quien se refiere la narración, es el parecido a Jesús (as) y no Jesús (as), el Profeta de Allah “Él es el auxiliar más confiable del Qâ’im, su jefe de gabinete y su diputado.”

También queda aclarado por las palabras del Profeta (saawas) “y caminará delante de la Gente de la Caverna.”, ya que la Gente de la Caverna, en el tiempo de la Aparición, eran hombres jóvenes de Basora como se mostró anteriormente en este estudio.

También, el Príncipe de los Creyentes, ‘Alî Bin Abi Tâlib (as) dijo: “… Entonces, el guía y rectamente guiado Imâm Al-Mahdi saldrá y tomará el estandarte de las manos de Jesús, el hijo de María…”(6)

Por lo tanto, como el Imâm Al-Mahdi es el único que tomará el estandarte de Jesús (el parecido que fue crucificado) él no es el único al que se refería como “el parecido a Jesús”. En consecuencia, el único que podría tener tal atribución es su hijo, el primer Mahdi, el designado a quien se jurará lealtad, el primer creyente y el único que liderará las batallas contra el Sufiani y pasará el estandarte al Imâm Al-Mahdi (as). En cuanto al Imâm Al-Mahdi (as), a Jesús el espíritu de Allah (as), a Elías (as) y al-Jidr (as), saldrán y se revelarán ante la gente después de que el Imâm Al-Mahdi (as) tome el estandarte. En otras palabras, aparecerán después de que se haga la guerra contra el Sufyânî y de que el Estado de Justicia se fortalezca sobre gran parte de la Tierra, a partir de lo cual las partes que queden de la Tierra serán liberadas, la gente perteneciente a otras religiones será enfrentada con argumentos contra sus profetas y finalmente, el Daÿÿal será combatido.

Con respecto a esto y para sumar beneficio, aquí relato la respuesta del Sayed Ahmad Al-Hasan, mencionada en “Kitab Al Mutashâbihât“, volumen cuatro, páginas 143-150, a la pregunta sobre la persona parecida a Jesús (as). La pregunta y la respuesta son las siguientes:

Pregunta: ¿Cuál es la historia de Jesús (as)? ¿Y cómo fue que él fue parecido a ellos cómo mencionan las palabras del Todopoderoso:

«Y por haber dicho: «Ciertamente, hemos matado al Mesías, Jesús hijo de María, el Mensajero de Dios.» Pero no le mataron ni le crucificaron, sino que se hizo que les pareciera eso. Y, los que discuten sobre él, tienen dudas acerca de ello. No tienen conocimiento de ello, sólo siguen conjeturas. ¡Pero no lo mataron! ¡Eso es seguro!»(7)?

Respuesta:

En Nombre de Allah, El Misericordioso con Todos, el Misericordiosísimo con los Creyentes

Las alabanzas a Allah, Señor de los Mundos. Que Sus bendiciones sean con el Profeta Muhammad (saawas), su familia, los Imames y los Mahdis.

En la noche de su ascenso al Cielo, Jesús se reunió con sus discípulos. Todos vinieron a él, excepto Judas quien llevó a los eruditos judíos hacia él (as). Efectivamente, él fue a las autoridades religiosas judías más altas y comerció con ellos para entregarles a Jesús (as).

Era pasada la medianoche y los discípulos se durmieron. Sólo Jesús (as) permaneció despierto, entonces Allah lo elevó hacia Sí y puso a su doble en su lugar (su doble fue crucificado y asesinado) y así él fue su escudo y su chivo expiatorio. De hecho, el doble de Jesús (as) es uno de los guardianes de la Gente de la Casa de Muhammad (saawas) que fue crucificado y asesinado, aguantó la tortura por la causa del Imâm Al-Mahdi (as).

Jesús (as) entonces, no fue ni crucificado ni asesinado, sino que fue elevado al Cielo. Así Allah lo salvó de los judíos y de sus eruditos que se habían desviado y causado la desaparición de otros (que Allah los maldiga). El Todopoderoso dijo: y por haber dicho: ««Ciertamente, hemos matado al Mesías, Jesús hijo de María, el Mensajero de Dios.» Pero no le mataron ni le crucificaron, sino que se hizo que les pareciera eso.»

En la narración, en la interpretación de su lenguaje narrada bajo la autoridad de Abu Ÿa’far (as), Ali Bin Ibrahim dijo: “Jesús (as) se encontró con sus discípulos la noche en que Allah lo elevó hacia Sí; se reunieron al anochecer. Eran doce hombres, él los invitó a una casa, luego apareció a ellos desde una fuente de la esquina de la casa, sacudiéndose el agua de su cabeza y diciendo: “Allah me eleva a Él ahora y me salvará de los judíos. El que de ustedes acepte que Allah arroje mi espíritu sobre él será asesinado, crucificado y se elevará al mismo rango que yo.” Uno de ellos respondió: “¡Yo lo acepto, oh, espíritu de Allah!” Entonces dijo: “Serás tú entonces…”

Los judíos llegaron preguntando por Jesús (as) esa noche… Se llevaron al hombre sobre el cual había sido arrojado el espíritu de Jesús (as) y fue asesinado y crucificado.”(8)

Más aún, el Imâm Al-Bâqir (as) dijo: (Doce se encontraron), y aún, los discípulos que se habían visto en la reunión eran (once) ya que Judas no había ido. En vez de eso fue a los eruditos judíos para entregarles a Jesús (as), y esta es una de las narraciones que se repiten, que no pueden ser negadas. De hecho, el doceavo que asistió, o deberíamos decir el que bajó del Cielo, es el guardián de la descendencia de Muhammad (as) que fue crucificado y asesinado después de aparecer como el doble de Jesús (as).

Las últimas palabras de este guardián en su crucifixión fueron: «”Elías, Elías, ¿por qué me has abandonado?”», en el Evangelio de Mateo: «… Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama éste. Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber. Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Elías a librarle. Más Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;»(9). Fin.

La verdad es que la traducción de las palabras que él dijo es “Oh ‘Alî, Oh ‘Alî, ¿por qué me has hecho caer?” mientras que los cristianos lo traducen como “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” como vimos en los textos anteriores del Evangelio.

Además, el significado de “hacer caer” o “arrojado desde el cielo” es muy cercano a abandonar.

Vale notar en este contexto que el guardián no pronuncia estas palabras como ignorando la razón por la que fue arrojado del Cielo o como una objeción a la voluntad de Allah Todopoderoso. De hecho, es una pregunta con una respuesta insinuada dirigida a la gente, en el sentido de que “entiendo y sé por qué me han hecho caer, por qué fui crucificado y por qué fui asesinado, así que no falles la prueba otra vez, la misma pregunta te será repetida.” De hecho, si ves a los romanos (o a los suyos) conquistando la Tierra y a los eruditos judíos (o a los suyos) ayudándolos, estaré en la tierra, porque esta es la Ley de Allah que se repite. Así que aprende tu lección y ayúdame cuando yo aparezca y no tomes parte otra vez en mi crucifixión y mi asesinato.

Él quiso decir en su respuesta a la pregunta (la cual está clara para toda persona razonable dotado de instinto puro): “Yo fui crucificado, aguanté la tortura y los insultos de los eruditos judíos y fui asesinado por causa de la Aparición Menor, al aparición del Imâm Al-Mahdi (as) y por el establecimiento del Estado de Verdad y de Justicia Divina en esta Tierra.

Cuando le preguntaron los eruditos judíos y el gobernador romano: “¿Eres tú el Rey de los Judíos?” este guardián solía responder diciendo: “Tú lo has dicho.”, “Ellos lo dicen” o “Tú lo dices” y nunca diciendo “Sí.”; una respuesta que podría parecer rara a alguien que no conoce la verdad pero que ha sido aclarada ahora.

De hecho, él no dice “Sí” porque no es él el Rey de los Judíos sino Jesús (as), a quien Allah elevó hacia Sí. Él (el guardián) es el doble que fue hecho caer para ser crucificado y asesinado en el lugar de Jesús (as).

A continuación el texto de su respuesta, como se menciona en el Evangelio, después de haber sido llevado a la custodia:

«Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. Jesús le dijo: Tú lo has dicho;»(10), «… Jesús, pues, estaba en pie delante del gobernador; y éste le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú lo dices.»(11), «… Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo él, le dijo: Tú lo dices.»(12), «… Dijeron todos: ¿Luego eres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que lo soy.»(13), “… Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Jesús le respondió: ¿Dices tú esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí? Pilato le respondió: ¿Soy yo acaso judío? Tu nación, y los principales sacerdotes, te han entregado a mí. ¿Qué has hecho? Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí. Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad.»(14)

En este último diálogo, el guardián mostró que él no pertenecía a la gente de la Tierra en ese momento, sino que descendió a ella para cumplir una misión que era sacrificar su vida por Jesús (as), porque ustedes ven que este guardián decía: “Mi Reino no es de este mundo”, “Pero mi Reino no es de aquí” y “Y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad.”

El Mensajero de Allah (saawas) narró diciendo: “Él dijo: “Jesús el hijo de María (as) descenderá al amanecer, vestido con dos piezas de tela amarilla hechas de Saffron. Será un hombre de pelo rojo de tez rubia, con parte de su cabello brillante, llevando una lanza en su mano. Romperá el crucifijo, matará al cerdo, destruirá al Daÿÿal (el impostor), juntará el dinero del Qâ’im y caminará delante de la Gente de la Caverna. Él es el auxiliar más confiable, el jefe de gabinete y el diputado del Qa’im, esparcirá seguridad en el oeste y el este con la bendiciones y la dignidad del Huÿÿat (la autoridad y la prueba de Allah) hijo de Al-Hasan (as).”(15)

El Príncipe de los Creyentes, ‘Alî Bin Abi Tâlib (as), dijo también respecto a esto: “Az-Zaurâ, otra vez, será hogar de esos reyes, y al gobierno se llegará a través de la Shura (la consulta) donde el ganador se lleva el premio. Es en ese punto que el Sufyânî aparecerá y viajará por la tierra nueve meses durante los cuales les infligirá el peor de los tormentos. Ay de Egipto, ay de Az-Zaurâ, ay de Kufa y ay de Wasit, porque es como si viera Wasit y no viera ahí ningún sobreviviente con noticias. Es en ese punto que el Sufyânî aparecerá, la comida comenzará a escasear, la gente se volverá estéril, la lluvia será algo raro, las tierras serán infértiles, ni una gota de agua caerá del cielo. Entonces, el Mahdi, el Imâm rectamente guiado y guía, reaparecerá y tomará el estandarte de Jesús el hijo de María (Maryam)…”(16)

Hay muchos hadices que indican que Jesús (as) no fue crucificado ni asesinado, sino que el crucificado y asesinado era su (as) doble.

Abu Abdullah (as) dijo también: “Dijo: “Jesús, el hijo de María (as), fue elevado vestido con prendas de lana que fueron hiladas, tejidas y cocidas por María (as). Y cuando llegó al Cielo lo llamaron: “Oh, Jesús, hijo de María, arroja de ti lo mejor del mundo.”(17)

El Imam Rida (as) dijo también: “Ninguno de los profetas y huyyats (as) (pruebas y autoridades) de Allah fueron sustituidos por un doble ante la gente excepto Jesús el hijo de María (as). Efectivamente él fue elevado de la Tierra vivo, su alma fue tomada entre el cielo y la tierra, luego fue elevado al Paraíso y recibió su alma otra vez. El Todopoderoso dijo: “Contempla, Allah dijo, Oh, Jesús, te llevaré y te elevaré hacia Mí.”(18)

El Profeta (saawas) también narró diciendo: “Jesús (as) no murió y volverá antes del Día de la Resurrección.”(19)

Y se volvió a mí:

Jesús es un profeta enviado a la gente por Allah Todopoderoso. Él pidió al Todopoderoso que lo exima y que lo reemplace en la crucifixión, la agonía y la muerte. Como Allah Todopoderoso no rechaza la súplica de un profeta enviado por Él, respondió sus plegarias, le elevó hacia Él e hizo bajar al guardián que fue crucificado y asesinado en su lugar. Respecto a esto hay muchos textos en el Evangelio que narran la súplica de Jesús (as) para ser reemplazado en la crucifixión y el asesinato.

Son las siguientes:

«… Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa;…»(20)

«… Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa;…»(21)

«… Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa;…»(22)

Además, los siguientes textos aparecen en la Torá, en el Libro de Isaías, y en el capítulo ocho del Libro de Leyes en la Biblia:

«… como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca…»

Todos los profetas y guardianes que nos han sido enviados han hablado, y ninguno de ellos fue llevado en silencio al matadero. Fueron enviados para hablar, advertir y predicar a la gente, y cuánto más Jesús, en particular, que ha hecho eso a ellos y a los eruditos. Por eso uno no puede creer que él haya ido en silencio al matadero.

De hecho, el que fue llevado en silencio al matadero fue el guardián: (el doble de Jesús) que fue crucificado y asesinado sin articular palabra ni pedir a Allah que lo reemplace en su agonía, crucifixión y asesinato, y sin dirigirse a la gente. Incluso cuando le preguntaban obstinadamente e insistentemente: “¿Quién eres?” “¿Eres tú el Mesías?” Su única respuesta a su pregunta fue “Tú lo has dicho.”

De ahí fue a la agonía, a la crucifixión y a la muerte en silencio, contento con la voluntad de Allah, cumpliendo el propósito de su descenso a la Tierra, que fue ser crucificado y asesinado en el lugar de Jesús (as).

Como el tiempo aún no ha llegado en el que sea enviado para informar y hablar a la gente, en primer lugar él fue a su destino así “como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.»

Espero que este ejemplo sea de beneficio para todo creyente que: quiera conocer la verdad de este asunto, ya que esta persona descendió a la Tierra, fue crucificado, asesinado y nadie lo conocía. No pidió ser mencionado ni conocido. Descendió silenciosamente, fue crucificado silenciosamente, fue asesinado silenciosamente y fue a encontrarse con su Señor también silenciosamente, de este modo: -Si quieres ser entonces sélo.” Fin de la respuesta del Sayed Ahmad Al-Hasan.”(23)


(1)- Al-Gayba (La Ocultación) de An-Nu’mani, Págs.144-145.

(2)- An-Nisâ’ (Las Mujeres): 157.

(3)- La narración fue mencionada bajo “Los Cuatro Pilares del Imâm Al-Mahdi (as)”.

(4)- El amanecer es una alusión al Sagrado descenso, el descenso de la Aparición del Imâm Al-Mahdi (as).

(5)- Gaiat Al-Maram, del Sayed Hashim Al-Bahrani, Vol.7, p.92.

(6)- Al-Malahim wa al-Fitân, del Sayed Bin Tawûs Al-Husni, p. 134.

(7)- An-Nisâ’ (Las Mujeres): 157.

(8)- Qisas Al-Anbiâ’ (Las Historias de los Profetas) de Al-Ÿaza’iri, p.473.

(9)- Evangelio de Mateo, capítulo 27.

(10)- Evangelio de Mateo, capítulo 26.

(11)- Evangelio de Mateo, capítulo 27.

(12)- Evangelio de Marcos, capítulo 15.

(13)- Evangelio de Lucas, capítulo 22.

(14)- Evangelio de Juan, capítulo 18.

(15)- Gayat Al-Marâm del Sayed Hashim Al-Bahrani, Vol.7, p.92.

(16)- Al-Malahim Wa al-Fitân, del Sayed Bin Tawûs Al-Husni, p.134.

(17)- Qasas Al-Anbiâ’ (Las Historias de los Profetas) del Al-Ÿaza’iri.

(18)- Qasas Al-Anbiâ’ (Las Historias de los Profetas).

(19)- Qasas Al-Anbiâ’; ‘Uiûn Al-Ajbâr.

(20)- Evangelio de Mateo, capítulo 26.

(21)- Evangelio de Marco, capítulo 14.

(22)- Evangelio de Lucas, capítulo 22.

(23)- Kitâb Al-Mutashâbihât, Vol.4, p.143-150.