Herejía de la Iglesia

El emperador Constantino I se ocupó de la apertura del concilio y el Concilio de Nicea comenzó su reunión el 25 de Mayo de 325.

El concilio tuvo una reunión por parte de las órdenes del emperador Constantino I, para estudiar las diferencias en la iglesia de Alejandría entre Arrio y sus seguidores por un lado y Alejandro I (El Papa de Alejandría) y sus seguidores por el otro lado, sobre “la naturaleza de Jesús, es la misma naturaleza de Dios o la naturaleza de los humanos.”

Arrio negó la divinidad de Jesús

Él pensó que hubo un tiempo en el cual Jesús no estaba presente, y lo consideró alto entre las criaturas de Dios y de su creación, tal como consideró que el Espíritu Santo también es creación de Dios. Mientras que Alejandro I (Papa de Alejandría) aseguraba que la naturaleza de Jesús era la misma naturaleza de Dios.

La opinión de Alejandro I (Papa de Alejandría) predominó por votación y por rechazo a Arrio y a dos sacerdotes por insistencia de firma. Desde aquí, fueron exiliados a Alira (los Balcanes en ese momento), quemaron los libros de Arrio, su doctrina fue llamada herejía arriana y sus seguidores son llamados hasta hoy, enemigos de la cristiandad.

El Concilio de Nicea terminó haciendo la primera “Ley de la Fe Cristiana” (Credo)

La relación de la iglesia con la autoridad comenzó a cobrar forma después de haber sido una entidad puramente religiosa. Después de tres siglos de intensificación de los pensamientos cristianos y su disgregación de los pensamientos y religiones que lo rodeaban libremente en todas direcciones, la iglesia unitaria se convirtió en la experta y en la autoridad en la limitación de quien entra en el ámbito de la fe y de quien no, y por eso fue admitida en la reunión de Nicea:

“Que Jesús nació del Padre antes de todos los tiempos (eterno)

Dios procedente de Dios, Luz procedente de Luz, Dios verdadero procedente de Dios Verdadero.

Ha nacido y no ha sido creado, igual que el Padre en esencia.”

Todos los obispos presentes firmaron la “Ley de Fe” (Credo), excepto dos de ellos incluyendo a Arrio y a su grupo, por supuesto.

La ejecución de Arrio y la absoluta prohibición de sus manuscritos.

Arrio fue ejecutado y hubo una reunión acerca de él, la cual incluía a los eruditos de la iglesia y a los paganos del emperador Constantino II. Le hicieron a él exactamente lo mismo que los eruditos judíos y Herodes hicieron a Jesús (as).

Lo llamaron hereje, quemaron todos sus libros y sus manuscritos. Además, ordenaron la ejecución inmediata de quien tuviera los manuscritos de Arrio.

Es mejor decir que ellos son los herejes, ya que la doctrina de Arrio es la doctrina original, donde se admitió por primera vez en este concilio que Jesús es un dios absoluto.