La Mano Derecha del Imâm Al-Mahdi (as)

Entre las figuras más sobresalientes que pavimentan el camino para el establecimiento del Estado de Justicia Divino se alza la figura del Yamâni, el portador del estandarte de la Gente de la Casa (as), el único estandarte de la Verdad. Por lo tanto, considerando la multiplicidad de esta figura, como se aclaró en las narraciones de la Gente de la Casa (as), notaremos que la mano derecha (Al Yamâni) del Imâm Al-Mahdi (as) es su guardián, predestinado, no está sujeto al Bada’ (un cambio divino en los eventos que se consideran predestinados) como está relatado en las narraciones. Mientras que otras personas están sujetas al Bada’, él es considerado uno de los cinco signos predestinados que preceden al advenimiento del Imâm Al-Mahdi (as) y que manejan el plan de la Aparición; Aún más, son parte de la Sagrada Aparición y preceden el empuñar una espada.

• Se narró bajo la autoridad de Abu Abdullah (as) que dijo: ” Cinco signos preceden el advenimiento del Qâ’im (el que se levanta): El advenimiento del Yamâni, del Sufyânî, el heraldo que llama desde el cielo, el Hundimiento en Al-Baida’ y el asesinato del Alma Pura (An-Nafs Az-Zakiyah).”

Es innegable que el advenimiento del Yamâni será antes de la Aparición del Imâm Al-Mahdi (as) como ha sido narrado, es considerado uno de los signos predestinados de la Aparición que no están sujetos al Bada’ a menos que Allah decrete otra cosa.

• Se narró bajo la autoridad de Abu Ÿa’far Muhammad bin ‘Alî (as): “… El estandarte que más guía es el del Yamâni. Es una estandarte de guía porque convoca para al Imâm Al-Mahdi. El Yamâni aparecerá, el comerciar armas se volverá prohibido para la gente y para cada musulmán. Sí, aparecerá, corre hacia él porque su estandarte el estandarte de guía. Ningún musulmán tiene permitido rebelarse contra él y quien lo haga será carne del Fuego porque él llama a la Verdad y al camino recto…”

Después de examinar las narraciones que mencionan un número de errantes estandartes entre los cuales sólo puede encontrar un estandarte de guía, y al revisar narraciones ya mencionadas, caemos en el único estandarte de guía entre todos los otros que llevan al engaño. En este contexto dijo (as): “El estandarte que más guía es el del Yamâni. Es un estandarte de guía”, luego fundamentó su afirmación diciendo: “Porque convoca para el Imâm Al-Mahdi (as)” en el sentido que convoca a jurar lealtad al Imâm expresivamente y públicamente, sin tergiversación, tal como se llama en nombre de cierto partido, autoridad, movimiento o entidad política. El Yamâni tiene el deber de llamar públicamente para el Imâm. Este deber que le corresponde es ilustrado por el dicho del Imâm Al-Bâqir (as): “Ningún musulmán debe rebelarse contra él y si lo hace es será compañero del Fuego”, así como otras narraciones que hacen énfasis en la solicitud de tal juramento.

Ya que la gente será probada con seguir y obedecer al Yamâni, y ya que los que vayan contra él serán carne del Fuego, el llamado del Yamâni será público y vendrá acompañado de evidencias que confirman la validez de su reclamo. De hecho, saldrá para descorrer todos los velos sin ocultar nada, ya que tal es el camino de algunos de los que nadan en aguas turbulentas hoy en día, todos ellos insinuando, sin atreverse a afirmar ser el Yamâni aunque codician este título. En estas circunstancias, cuando el verdadero guardián se revela y reclama el llamado es normal que lo desacrediten y lo rechacen por envidia. Más aún, ¿debería ser este llamado reclamado por algún otro que al que fue verdaderamente confiado? Allah pronto denunciaría sus alegatos como falsos, porque el Todopoderoso dijo: «Si él hubiese presentado su palabra como palabra Mía habríamos tomado de él Nuestro derecho, luego, habríamos cortado su arteria vital»

• Bajo la autoridad de Abdullah (as): “Sólo al que por derecho ha sido confiado el llamado está autorizado a reclamarlo como suyo, de otra forma Allah Todopoderoso le acortaría la vida.”

Entonces, después de este llamado, habría un período de tiempo, mencionado en algunas narraciones como de setenta y dos meses, casi seis años tendrán que pasar antes que el Yamâni entregue la autoridad al Mahdi (as). Durante este período, el primer Mahdi (El Yamâni) pavimentará el camino para que su padre el Imâm Al-Mahdi (as) salga, preparará la tierra para el llamado y haga la guerra. Los estandartes que luchan bajo su orden también se adelantarán así como el Sufyânî que saldrá en el mismo momento que el Yamâni y el Jurasani. La batalla entre ellos durará todo el reinado del Sufyânî que será de ocho meses.

• Bajo la autoridad de Ibn Al-Hanafiya que dijo: “Setenta y dos meses separan el advenimiento del estandarte negro desde Jurasán, así como el de Shuayb bin Salih y el primer Mahdi, del traspaso del poder al Imâm Al-Mahdi.”

Luego, hablando sobre el advenimiento del Yamâni dijo (as): “El Yamâni saldrá para combatir al Sufyânî, ambos eventos serán sucesivos como perlas de un collar. De hecho, tan pronto como el Yamâni aparezca, el Sufyânî se adelantará también, porque el Yamâni liderará los estandartes del Imâm Al-Mahdi (as) y el Sufyânî es el peor enemigo del Imâm (as). El Yamâni se adelanta para combatir por la causa del Imâm Al-Mahdi, y en ese momento, comerciar armas se hará prohibido para la gente y serán distribuidas a los musulmanes gratuitamente cuando salgan a luchar (e.d. para combatir a los enemigos del Imam), ya que ustedes y sus pertenencias son del Imâm (as), quien es el Califa de Allah (as), el soberano real sobre los creyentes. Por eso, no deben vender lo que les hemos concedido por justo derecho. Allah Todopoderoso dijo: «Ciertamente, habéis venido a Nosotros solos, igual que os creamos la primera vez, dejando a vuestras espaldas lo que os habíamos concedido». El Imâm merece más tu vida que tú mismo y en consecuencia con más seguridad las armas o el dinero que tengas. Por eso, venderles armas será prohibido, aún más, deberás combatir para él y ofrecer tus armas y posesiones a tus hermanos que luchan de su lado; algo que ciertamente no requiere Fatua.

En cuanto a vender armas al enemigo del Imâm, tal cuestión no necesita aclaración, fue mencionado en el hadiz: “El Yamâni aparecerá, comerciar armas será prohibido para la gente y para todo musulmán.” El tema de las armas es contingente a la salida al combate. Como claramente menciona el hadiz, el llamado del Yamâni a unirse al Imâm Al-Mahdi (as) precede al advenimiento del último. De ahí, llamar a la gente a apoyar al Imâm Al-Mahdi (as) es necesario, y le corresponde a él (Al Yamâni) reagrupar a su gente y tratar de hacer valer su Huÿÿat (autoridad y prueba) sobre ellos. Él (as) dijo: “Ningún musulmán debe rebelarse contra él y quien lo haga es arrojado en el Fuego, porque él llama a la Verdad y al camino recto.”

Se nos aclara entonces que el Yamâni es el Huÿÿat de Allah sobre Sus siervos y los que se rebelan contra él que son los que le desobedecen, que serán compañeros del Fuego. Esto se aplica estrictamente al infalible, lo cual significa que los que se rebelen contra él son considerados también insubordinados a la wilaîa de la descendencia de Muhammad y del Huÿÿat de entre ellos (as).

Narrado de ‘Alî bin Mûsà Ar-Rida (as), de Mûsà bin Ÿa’far (as), de Ÿa’dar bin Muhammad (as), de Muhammad bin ‘Alî (as), de ‘Alî bin Al Husayn (as), de Al Husayn bin ‘Alî (as), de ‘Alî bin Abi Tâlib (as), del Profeta (PyB), de Ÿibrîl (as), de Mika’îl (as), de Israfîl (as), de la Tabla Protegida, del Cálamo que dijo: Allah Todopoderoso dijo: «Di: El Wilayat de ‘Alî bin Abi Tâlib es Mi fortaleza que te guarda del castigo. Quien entra en ella está seguro de mi Fuego.”

El Imâm Rida (as) dijo: “Bajo la autoridad de mi padre, Mûsà bin Ÿa’far, bajo la autoridad de su padre Ÿa’far bin Muhammad, bajo la autoridad de su padre Muhammad bin ‘Alî, bajo la autoridad de su padre ‘Alî bin Al Husayn, bajo la autoridad de su padre, el Príncipe de los Creyentes, ‘Alî ibn Abi Tâlib, bajo la autoridad del Profeta (PyB), bajo la autoridad de Allah Todopoderoso: «Di: No hay Dios sino Allah, el que admite esto entra a Mi fortaleza y está seguro de Mi castigo. Dijo, cuando el camello pase, nos llamará para aceptar las condiciones de este confesión, porque Yo soy una de las condiciones.»

Los que se rebelen contra el Yamâni terminarán en el Fuego. Por eso, rebelarse a él será similar a dar la espalda a esta fortaleza (Wilayat) y abandonarla, porque es un acto de insubordinación contra la prueba y la autoridad de Allah en su tiempo. En otras palabras, la fortaleza de Allah que guarda a uno del castigo es el reconocimiento de Su unicidad diciendo “no hay Dios sino Allah”. Quien lo dice de corazón es quien sigue y obedece al Huÿÿat de Allah en su tiempo, porque fue designado por Allah. De ahí, quien no acepta la designación de Allah, no confesa Su Unicidad, aunque la proclame. El Imâm Al-Mahdi (as) y su hijo, el primer Mahdi (as), así como sus hijos, los Mahdis (as), todos ellos están entre sus condiciones; los únicos Huÿÿats (pruebas y autoridades de Allah) que quedan en esta Tierra después de los Profetas, Mensajeros e Imames son los Mahdis, descendientes del Imâm Al-Mahdi (as).

Antes de venir, el Yamâni (as), que es el primer Mahdi y el primer creyente, hará su llamado público y a través de él probará que él tiene más mérito que los otros para recibir apoyo, para establecer su relación y parentesco con el Imâm Al-Mahdi (as).

Por ejemplo, los partidos musulmanes bajo el régimen de Saddam (que Allah lo maldiga) eran insubordinados uno con otro. Diferían en opiniones y ninguno de ellos creía en la infabilidad del otro partido y peleaban entre ellos en la forma que mejor les parecía. Sin embardo, en ese tiempo, su rebelión e insubordinación entre ellos no los llevaba al Fuego, porque ninguno de ellos constituía un Huyyat sobre el otro y ambos peleaban.

En cuanto a los que se rebelen contra el Yamâni serán arrojados en el Fuego porque él fue designado por Allah. De ahí, que los estandartes del Este que abarca el Yamâni -e incluyen al Jurasani, Shuayb bin Sâlih y otros- e.d., son los estandartes que lucharán para pavimentar el camino del advenimiento del Imâm, todos se reagrupan bajo el estandarte del Yamâni, de otro modo serán arrojados en el Fuego, como el Imâm Al-Bâqir (as) dijo: “Ningún musulmán debe rebelarse contra él y quien lo haga será arrojado al Fuego porque él llama a la Verdad y al camino recto.” El camino recto es el camino que lleva directamente a Allah Todopoderoso que dijo: «Dijeron: «¡Oh, pueblo nuestro! En verdad, hemos escuchado una Escritura que ha sido hecha descender después de Moisés, confirmando lo que había antes de ella. Guía a la Verdad y a un camino recto.»» «Para cada comunidad hemos establecido un ritual con el que ellos adoran. Por tanto, que no discutan contigo sobre este tema. Invita a la gente hacia tu Señor. En verdad, estás sobre un camino recto.» El camino recto es el camino de la Wilaîa, el camino de ‘Alî bin Abi Tâlib. Allah Todopoderoso dijo: «Este es el camino que lleva directo a Mí.» Pero ¿cualquiera que siga el camino de ‘Alî (as)? El Todopoderoso dijo: «¿Está mejor guiado quien camina cabizbajo o quien camina erguido sobre un camino recto?» «Así es como te hemos revelado un Espíritu por orden Nuestra. Tú no sabías lo que era la Escritura ni la fe pero Nosotros la pusimos como una luz con la que guiamos a quien queremos de Nuestros siervos. Y, en verdad, tú guías hacia un camino recto» « Y, en verdad, él es un medio para el conocimiento de la Hora. Así pues, no dudéis de ella y seguidme. Éste es el camino recto.» La hora se refiere al Imâm Al-Mahdi (as) como se menciona en las narraciones.

La rectitud no puede alcanzarse sino a través de Allah y de Sus representantes. Al describir al Yamâni como “El que llama a la Verdad y al camino recto”, el Infalible (as) no quiere elogiar o exagerar; sólo cuenta la verdad con todos sus significados. Sin embargo, tales significados no pueden ser completados sino por uno de los Huÿÿat de Allah (Sus pruebas y autoridades), que serán los últimos de la familia de la Gente de la Casa, los Huÿÿat de Allah en ese tiempo (el tiempo de la aparición del Yamâni). Es más, como el Yamâni no es el Imâm Al-Mahdi (as), debe ser el primer Mahdi, porque no guardián sino él; como los once Mahdis que quedan serán descendientes del primer Mahdi, entonces el último no será sino el Yamâni del que del Imâm Bâqir (as) dijo: “El estandarte que guía más es el del Yamâni. Es un estandarte de guía porque llama para el Imâm Al-Mahdi. El Yamâni aparecerá, el comercio de armas será prohibido para la gente y para todo musulmán. Sí, aparecerá, corre hacia él, porque su estandarte es estandarte de guía. Ningún musulmán debe rebelarse contra él y quien lo haga será arrojado al Fuego porque él llama a la Verdad y al camino recto.”

El Mensajero de Allah (PyB) llamó a jurar lealtad al Yamâni en varias narraciones, entre las cuales mencionamos las siguientes:

Bajo la autoridad de Zauban, el Mensajero de Allah (PyB) dijo: “¡Los estandartes negros se adelantarán desde el este como si tuvieran un corazón de hierro! Deja que quien oiga su llegada se de prisa a jurar lealtad a ellos aunque tenga que arrastrarse sobre la nieve.”

En este contexto, el Mensajero de Allah (PyB) dijo: “Dejen que el que oiga su llegada corra hacia ellos para jurarles lealtad” e.d. él (PyB) llamó a la gente a jurarles lealtad, responder a su llamado corresponde a todos los que lo oigan. Un infalible nunca llama a jurar lealtad a alguien que no sea un infalible designado por Allah. Además, el Mensajero de Allah (PyB) no señaló al Yamâni ni pidió que le juren lealtad fuera de su voluntad: «Esa es la opinión de los incrédulos. Ay de ellos porque serán arrojados al Fuego», «Ni habla con la voz del deseo.» Nunca ningún Profeta (as), Imâm o guardián, ya sea en tiempos pasados, presentes o futuros, ha pedido a la gente que jure lealtad a alguien que no sea un infalible. De hecho, siempre consideraron que esa lealtad, soberanía y designación se deben a Allah, mientras que  la designación y la proyección de la gente son reclamos de Satanás. Además, él (as) puso énfasis en la necesidad de esta lealtad, sin exceptuar a nadie, ni joven ni viejo, ni hombre ni mujer, de que jure, cuando él (as) dijo: “Jurarle lealtad aunque tengas que arrastrarte por la nieve.” Sabía que los derrotistas se presentarían argumentos como excusas así que no las permitió a nadie. En este contexto, mejor que tú, querido lector, te preguntes si eres uno de los derrotistas o no. Ninguna excusa se justifica… aunque tengas que arrastrarte por la nieve. Venga a Allah y nunca busques venganza por ti mismo, de otro modo terminarás con Satanás en el Infierno.

Ahora se nos ha aclarado que el Yamâni es infalible y en consecuencia, uno de los Huÿÿat de Allah sobre Su pueblo y sabemos que los Huÿÿats infalibles de Allah son los Profetas, el último de los cuales es Muhammad (PyB), y que los Imames ya han pasado todos, por lo tanto no quedan infalibles en el tiempo de la Aparición más que el Imâm Al-Mahdi (as) y el guardián del Imâm Al-Mahdi (as). Además, como el Yamâni (as) no es el Imâm Al-Mahdi Muhammad bin Al-Hasan (as), y dado que el Yamâni es uno de los signos predestinados precedentes al advenimiento del Imâm (as) y que vendrá del este, mientras que el Mahdi (as) emergerá de la Meca, entre el pilar y la Estación de Abraham, y no del este, como se narró en algunos hadices, pues el líder de los estandartes del este, al cual Allah y Su Mensajero designaron como guardián, es el primer Mahdi (El Yamâni), porque es el guardián y el predecesor de su padre (as). También, los guardianes son infalibles, porque se les ha confiado el wilaya divino y la lealtad otorgada al Yamâni, como fue mencionado en las narraciones.

Por lo tanto, el Yamâni debe ser la misma persona, porque el Mensajero de Allah (PyB) y la Gente de la Casa (as) no llamarían a la gente para que jure lealtad a dos personas al mismo tiempo (e.d. el tiempo de la Aparición).

Como mencioné antes, habrá veinticuatro Huÿÿats después del Mensajero de Allah (PyB) y sólo dos entre ellos serán testigos del tiempo de la Aparición: El Imâm y su predecesor: el primero de los Mahdis.

• As Sadiq (as) dijo: “Después del Qâ’im (as) habrá doce Mahdis de nosotros, de la descendencia de Al-Husayn (as).”

• El Mensajero de Allah (PyB) dijo: “Verán estandartes negros viniendo de Jurasán, corre a ellos aunque tengas que arrastrarte por la nieve, porque de ellos será el califa rectamente guiado de Allah.”

Por eso, el califa rectamente guiado de Allah estará entre los estandartes del este, y los sucesores rectamente guiados (los Mahdis) de la descendencia del Imâm Al-Mahdi (as) serán doce. El primero será el líder de los estandartes del este, es el Huÿÿat de Allah e infalible. Más aún, los estandartes del este sólo pueden ser liderados por un infalible y los que vayan contra él, le desobedezcan, se insubordinen al wilaîa serán arrojados al Fuego. Por lo tanto, no puede ser más que infalible, las narraciones afirman que el líder iemenita de esos estandartes es el único que derrotará al Sufiani. Las narraciones también sostienen que los estandartes del este abrazarán la guía y al califa rectamente guiado de Allah (as), quien no se reagrupará bajo el estandarte de nadie. Eso por un lado, por el otro las narraciones hacen énfasis en que nadie debe rebelarse contra el Yamâni, el líder de esos estandartes. Él será entonces, el Yemenita de la descendencia de Muhammad (PyB), porque el Profeta (PyB) es iemenita como ya mencionamos en el hadiz. También es posible decir que todos los habitantes de la Meca son yemenitas, ya que en la Meca está ubicada Tihama; esto significa que su descendencia es iemenita también. Sin embargo, la persona que a la que nos dirigimos es la mano derecha (el Yamâni “derecha”) del Imâm Al-Mahdi (as).

Como ya mencionamos, el Imâm Al-Mahdi (as) saldrá de la Meca después del advenimiento del Sufiani y el Yamâni, porque ellos son dos de los signos predestinados precedente a su Aparición. En consecuencia, el califa rectamente guiado de Allah que sale de entre los estandartes del este, es el primero de los Mahdis, los estandartes del este son los estandartes del Yamâni, el guardián, el auxiliador, y el líder del ejército del Mahdi (as). Sin embargo, aunque esto es suficiente como aclaración, hay algo que lo explica aún mejor, ya que el líder de los estandartes del este y primer Mahdi de la descendencia del Imâm Al-Mahdi (as) llevan el mismo nombre.