A la luz de las narraciones y la realidad de hoy, estamos innegablemente en el tiempo de la Aparición; es un hecho que no será rebatido sino por aquellas almas maliciosas que se nos dimos cuenta, son los enemigos del Imâm Al-Mahdi. No reconocerían su aparición hasta que corte sus cabezas podridas y limpie la tierra de ellos y de los de su clase. Como fue predicho por el Mensajero de Allah (PyB), el tiempo de la Sagrada Aparición estará rodeado por una corriente de aflicciones debido a la falsedad extendida. Por esto, él señaló el camino para estar a salvo de perderse y dijo: “Los que se aferren cerca de los dos pilares (el Corán y la descendencia de Muhammad) jamás de desviarán. Siempre insistió en permanecer a salvo del engaño por estas aflicciones que serían duras e intensas. Habrá aflicciones tan oscuras como la noche boca de lobo, que confundirán al indulgente que esté tratando de dividir un pelo en dos. Cuando le preguntaron sobre el camino al triunfo por sobre estas aflicciones, el Mensajero de Allah (PyB) dijo: “… si están confundidos por aflicciones oscuras como la noche de boca de lobo, aférrense al Corán, porque ha sido establecido como una ayuda y es un consuelo para el creyente. Quien lo sigue se dirige al Cielo y quien le da la espalda se dirige al Fuego. Es la guía que apunta hacia el mejor camino; un libro de información, elocuencia, hechos y conocimiento. Es la separación de las cosas, nada de bagatelas, tiene un significado exterior así como uno interior. Lo que se manifiesta, son las órdenes y su esencia es el conocimiento, lo que se manifiesta es elegante y su esencia es profunda. Tiene pruebas y para sus pruebas hay pruebas, incontables son sus maravillas, y sus prodigios no se agotan. Dentro brilla la luz hacia el camino recto, y yace un faro de sabiduría, una guía al conocimiento para el que conoció la virtud aclare su vista, para que busque la virtud y la alcance, permanezca a salvo del daño y se deshaga de riqueza y posesiones, porque la contemplación es el latido del discernimiento mientras camina el iluminado en la oscuridad siguiendo la luz. Así que desháganse de la falsedad y moren menos en lo que sea dudoso.”(1) Abu Abdullah (as) relata que el Mensajero de Allah (PyB) dijo: “El Corán es el camino recto que protege del desvío, una guía que disipa la ceguera, un impedimento a cualquier tropezón, una luz contra la oscuridad y los infortunios, un escudo contra la fatalidad, una guía recta lejos de la tentación, una evidencia de las aflicciones, un mensaje de este mundo a la Otra Vida y dentro yace la perfección de tu religión, y nadie que se abstenga de evitarlo va al Fuego”.(2) De los dos pilares se encontraron narraciones que indican que las Ummahs anteriores se dividieron un muchas facciones, y todas ellas estaban en el Fuego excepto una, que es la facción que siguió al guardián; y la Ummah del Profeta Muhammad será dividida en setenta y tres facciones, todas ellas en el infierno excepto una que está en el Cielo y es la única que sigue al guardián de todos los tiempos. Y en el tiempo de la Aparición hay doce estandartes engañosos, todos ellos en el Fuego excepto uno, que sigue al guardián y con ese se completan los setenta y tres. Las narraciones indican que el estandarte mejor guiado es el del Yamâni, que es el medio del estandarte de la descendencia de Muhammad (PyB) al que ellos designaron, por eso cualquier otro estandarte distinto al de ellos se ve falso. Como los estandartes engañosos están saliendo elevados por líderes religiosos, he visto en las narraciones que mencionan a los eruditos del fin de los tiempos y encontré que no contienen nada que los beneficie. Todos indican que las posturas de estos eruditos serás negativas en el tiempo de la Sagrada Aparición, no he encontrado ni uno que se refiera una postura honorable por parte de ellos con respecto al Imâm Al-Mahdi (as). Esto me hizo desistir de buscar entre las filas de los eruditos la identidad del Yamâni o del portador del estandarte del camino recto. Es solo después de mirar en las narraciones para esparcir algo de luz sobre la personalidad del Yamâni y descubrir sus atributos así como los signos y pruebas que lo identifiquen lo suficientemente claro como para limitar -tanto como sea posible- el número de personas a considerar, y sólo después de conocer estos atributos, que es que podemos exponer a los eruditos, y por ellos me refiero a los que llevan los estandartes alzados en nuestros días, así podemos corroborar si las palabras de la Gente de la Casa de Muhammad (as) se aplica a alguno de ellos. Si se aplica a alguno de ellos, entonces hemos encontrado al Yamâni pero si no, continuamos buscando entre otros hasta que encontremos a la persona a la cual se aplican las narraciones de la Gente de la Casa de Muhammad (as). Es de notar en este contexto, que la Gente de la Casa (as) no ha relatado todas estas historias con ignorancia sino como prueba que sacará de la ceguera y marcará una senda hacia el camino recto. Es el camino que beneficiará a los shi’as, a sus partidarios y a toda persona pura que reconozca las palabras de los Imames Puros (as), y será revocada por toda persona maldita que de la espalda a estas narraciones relatadas bajo la autoridad de los profetas, mensajeros, imames y mahdis. Nuestra meta en este estudio es identificar al portador del estandarte de la Verdad descripto en las narraciones de la Gente de la Casa (as). El resultado de mi investigación y sus características más importantes pueden ser resumidas de la siguiente manera: 1- El Yamâni es de la descendencia de Al-Husayn: Se narró bajo la autoridad del Imâm Al-Bâqir (as): “… Tengan cuidado de alejarse de la familia de Muhammad (as) porque la familia de Muhammad y ‘Alî portan un estandarte y los otros portan otros estandartes. De ahí, adhiéranse a su tierra y nunca sigan a ninguno de ellos hasta que encuentren un hombre de la descendencia de Husayn. Él tiene la promesa del Mensajero de Allah y porta su estandarte y su arma. La promesa del Mensajero de Allah vino a ‘Alî Bin Al-Husayn y luego vino a Muhammad Bin ‘Alî porque Allah hace lo que le place. Así que péguense con estos últimos y tengan cuidado de aquellos de los que les he advertido. Cuando un hombre de entre ellos salga con trescientos y algunas decenas de hombres, dirigiéndose a Medina con el estandarte del Mensajero de Allah (PyB)…”(3) La Narración se refiere a tres legados, la promesa, el estandarte y el arma: A- La promesa del Mensajero de Allah (PyB): es el testamento en el cual fue mencionado el nombre del hijo del Mahdi (Ahmad) quien es el hijo del poseedor de los testamentos. B- El Estandarte del Mensajero de Allah (PyB): es la jura de lealtad por la causa de Allah, en otras palabras la jura de lealtad a quien es designado por Allah (el portador de la promesa). Esto va en contra del concepto de la democracia, las elecciones y el reconocimiento de la designación hecha por la gente previamente aprobada por ‘Umar y Abu Bakr, quienes fueron seguidos por la Ummah el día de Saqifat Bani Saida, diciendo que la designación debería ser asumida a través de la Shura (La consulta). Este tema fue recientemente reconocido por todos los eruditos shi’as, y así la Ummah cae en sus huellas. C- Mientras que el arma del Mensajero de Allah (PyB): es el Corán, o el conocimiento profundo de su contenido, porque quien porte el arma del Mensajero de Allah debería discernir los versículos claros de los que pueden ser objeto de varias interpretaciones y debería entre lo que ya no se aplica y lo que fue reemplazado. Les pregunto por Allah, ¿es razonable que un niño (un ignorante) juegue con armas? Y si lo hiciera ¿cuáles serían las consecuencias? Se heriría a sí mismo y a otros, mientras que si el arma fuera sostenida por su correcto poseedor, el poseedor se guardaría a sí mismo y a otros de la fatalidad. Por lo tanto, el Corán no debería ser sostenido y conocido más que por a gente de la Casa del Profeta. 2- Las narraciones mencionan que él es joven y no viejo. 3- El primero en creer en el Imâm Al-Mahdi (as) es de su descendencia, e.d. su hijo, quien sería su sucesor, su nombre es Ahmad y es el primero de los doce Mahdis después del Imâm Al-Mahdi (as) como fue estipulado en el testamento del Mensajero de Allah (PyB).(4) 4- El primero de los seguidores del Imâm A-Mahdi (as) es de Basora, su nombres es Ahmad, y en una narración fue llamado “‘Alî Muharib”; “‘Alî” porque él es el guardián en el tiempo de la Aparición como ‘Alî Bin Abi Tâlib fue el guardián del Mensajero de Allah (PyB) y fue llamado ‘Alî por su similitud, y “Muharib” que significa “luchador”  porque él liderará el ejército del Imam (as) en la batalla ideológica y militar. 5- Nadie conoce el paradero del Imâm sino el designado para manejar sus asuntos, e.d. su sucesor. 6- El único que se atreverá a portar la espada durante ocho meses y combatir al Sufiani es de la Gente de su Casa (e.d. de la descendencia del Imam); esa persona será el mismo Yamâni. 7- El Yamâni es una prueba y la autoridad (Huÿÿat) a quien se debe lealtad, él es infalible y quien ser revele contra él será arrojado al Fuego. Todas las narraciones que se refieren a la lealtad se refieren sólo a una persona porque la gente de la Casa (as) no pide que se jure lealtad a dos personas al mismo tiempo. 8- Como se menciona en la narración de Kunuz Al-Talqan, el nombre del Yamâni es “Ahmad” y ese es su sobrenombre. Siendo el sucesor del Mahdi, él es el poseedor del estandarte del este. 9- Algunas de sus características mencionadas en las narraciones: “El Mahdi” (el rectamente guiado), “Sahib Al-Amr” (el guardián designado por Allah) o “El Qa’im” (el que se levanta). Tales atributos no pueden aplicarse al Imâm Al-Mahdi (as) porque están en contradicción con las otras narraciones que describen al Imâm Al-Mahdi (as) con atributos tales como: moreno, mientras que el Imâm Mahdi (as) es rubio con mejillas rojas, tiene una marca en su mejilla derecha mientras que el Imâm Ahmad (as) tiene un lunar en su mejilla derecha, tiene caspa en el pelo, sus cejas están separadas mientras que las del Imâm Mahdi (as) son largas y se juntan en el medio, tiene ojos hundidos mientras que el Imâm Ahmad tiene ojos grandes, pestañas gruesas y oscuras, con grandes muslos, en una narración también se mencionó que tiene piernas delgadas queriendo decir que él es delgado mientras que el Imam Ahmad (as) tiene grandes muslos, y tiene cuerpo israelí lo que significa que es alto, porque la gente de Israel son conocidos por ser altos. 10- El Yamâni convoca a jurar lealtad a tu Imâm: él convoca a jurar lealtad al Imâm Al-Mahdi (as) directamente sin tergiversación tal como llamar en nombre de una autoridad, partido o cualquier otra entidad política. Esto significa  que él debe declarar a la gente que él es el Yamâni Prometido quien probará a la gente en el tiempo de la Aparición y traerá consigo pruebas de su declaración de las narraciones de la Gente de la Casa. Él informará a la gente sobre ello y quien no crea en él y se oponga será arrojado al Fuego. El Yamâni no se quedará en silencio, como algunos creen, y a esos les digo: ¿Ustedes entrarían silenciosos al Infierno también? Ellos sólo presentan esta justificación si miedo a ser abandonados por la gente cuando oyen la voz de la Verdad, cuando el poseedor del único estandarte de guía se los revele a ellos. Sin duda que serán abandonados sólo por los que teman por su religión verdadera mientras que los adoradores de ídolos seguirán devotos a sus ídolos. «Ellos dijeron: «¡No dejaremos de adorarle hasta que Moisés regrese a nosotros!»(5), y Moisés volverá, si Allah quiere, y sus cabezas serán cortadas, que Allah tenga misericordia de Moisés. 11- Se ha narrado bajo la autoridad de los infalibles (as): si alguno viene con pretensiones, pregúntenle sobre las grandes cosas, las grandes cosas y los Libros Sagrados. En cuanto al Corán que es nuestro Libro Sagrado, el pretendiente sin duda debería poder discernir los versículos claros de los que pueden ser objeto de varias interpretaciones y debería sin duda ser conocedor de los secretos del Corán, de las palabras de Allah, el gran pilar. 12- Abu Abdullah (as) dijo: “Quien pretenda tener esto en secreto deberá traer consigo una prueba pública” y dije: “¿Cuál es la prueba pública que debería traer consigo?” Dijo: “Debería permitir lo que es permitido por Allah (Halâl) y prohibir lo que es prohibido por Allah (Harâm), y debería tener un aspecto exterior que confirme en interior.”(6). Digo yo: ¿Con qué derecho afirman ser la autoridad que permite lo que está permitido por Allah mientras siguen sin creer entre ellos y cada uno de ellos permite lo que desea y prohíbe lo que otro ha permitido? Hacen todo eso sin ninguna prueba del Corán ni de la Sunna, y con ello me refiero a los “nuevos agregados” específicamente, porque no los sostienen con ninguna prueba legítima. Fueron por ese camino, cada uno emitiendo una fatua(7) de acuerdo a lo que quiere y considera correcto. Efectivamente, permiten lo que quieren y no lo que Allah quiere, prohíben lo que quieren prohibir y no lo que Allah Mismo prohíbe aunque haya muchas narraciones de la Gente de la Casa que prohíben legislaciones basadas en la opinión de la gente. También, uno podría preguntarse en este contexto: ¿Tendrán todos los poseedores de los estandartes que encontramos hoy un aspecto exterior que confirme el interior? No. Si examinamos las decisiones tomadas por los líderes religiosos hoy veremos que o las impulsan o las hunden porque no son decisiones estables ni firmes ya que no son infalibles. Por eso: el tema está claro y no puede ser disputado más lejos a menos que ustedes quieran rechazar las narraciones de la Gente de la Casa (as), decir que son mentiras y no creer en ellas. En este contexto, se narró bajo la autoridad de Abu Abdullah (as) que: “… quien nos rechace, rechaza a Allah tanto que casi se acerca a adorar a otro distinto a Allah“.(8) En cuanto al Yamâni o sucesor del Imâm Al-Mahdi, es el poseedor del único estandarte de la Verdad y es un descendiente del Imâm Al-Mahdi (as), luego si un hashemita de conocido linaje, descendiente del Imâm Al-Hasan (as) o del Imâm Al-Husayn (as) reclama este título, es un mentiroso, o si cualquier persona de la gente de cualquier tribu, de un linaje conocido, lo reclama también, es un mentiroso también. Los descendientes del Imâm Al-Mahdi (as) son de un linaje desconocido, por eso el linaje del pretendiente debería ser totalmente desconocido, porque sólo entonces habría una posibilidad de que sea un descendiente del Imâm Al-Mahdi (as) ya que no hay ningún linaje que arroje a un lado esta posibilidad. Por eso, si examinamos a todos los que están actualmente en escena, a la luz de los puntos ya mencionados: 1- El estandarte hasanita y no hashemita será desechado ya que el Iamani será de la descendencia de Al-Husayn, lo que significa que se remonta a la descendencia de Al-Husayn. Se narró bajo la autoridad de Abu Ÿa’far Muhammad Bin ‘Alî (as): que fue preguntado acerca del alivio, ¿cuándo será? Dijo: “Allah Todopoderoso dice: «¡Esperad que yo también esperare con vosotros!» Luego dijo: Se levanta para la familia de Ÿa’far Bin Abi Tâlib un estandarte de engaño, luego se le alza para los abásidas un estandarte que es más engañoso y perverso, luego para la familia de Hasan Bin ‘Alî (as), alza estandartes que no son nada y finalmente alza para el hijo de Al-Husayn (as) el estandarte de la Verdad.”(9) 2- En cuanto a que él es joven, los que son viejos quedan descartados y su identidad sigue siendo buscada entre la juventud. 3- Como él es un descendiente del Imâm Al-Mahdi (as), este joven hombre debería tener un linaje partido (desconocido); por eso todos quedan descartados excepto el Sayed Ahmad Al-Hasan. Efectivamente, todos son de un linaje conocido que se remonta hasta Adam (as), un hecho del que no se puede escapar, es más, la mayoría de ellos son de familias religiosas conocidas. En cuanto al Sayed Ahmad Al-Hasan, cuando una delegación de algunos creyentes, entre los cuales había hombres de religión con turbante, fueron a hablar con el sheij de su tribu preguntándole a quién se remonta su linaje, dijo: nuestro linaje está partido después del cuarto padre y no sabemos a quién se remonta. Luego un grupo fue a la gente perteneciente a una tribu con quienes habían sido aliados de mucho tiempo, y preguntaron a este sheij a quién se remonta el linaje de esta gente que son aliados de ellos y dijo: Ellos han sido nuestros aliados desde el tiempo de sus padres y abuelos, pero ellos no son de nuestra tribu ni sabemos a quién se remonta su línea ancestral. Sin embargo, nos hemos visto de parte de ellos sino el bien siempre. En cuanto a quien quiere estar seguro de sí mismo, ellos aún están vivos, caminando entre ustedes en la Tierra y no han llegado a la luna aún. Así que vayan a ellos, pregúntenles y busquen en los registros de linaje si lo desean. Pregunten sobre todo lo que esté relacionado con el Imam de ustedes o “Lejos de ustedes, despreciado en esto, y no me hablen.”(10) 4- Con respecto a las características y otras cuestiones digo yo: El Sayed Ahmad Al-Hasan: su nombre es Ahmad, él es de un linaje quebrado, moreno, con una marca en su mejilla derecha. Tiene caspa en su cabello, cejas separadas y ojos hundidos, muslos largos y en un narración piernas delgadas (e.d. él es delgado), es alto… las características con las cuales el Qa’im ha sido descripto y que no son del Imâm Al-Mahdi, sienta bien al Sayed Ahmad Al-Hasan y lo describe. Es posible que todos estos atributos de aplican a una persona que falsee y pretenda y que todo esto sea una mera coincidencia?… «¿Quién tiene más derecho a ser seguido, quien guía hacia la Verdad o quien no guía a no ser que él mismo sea guiado? ¿Qué pasa entonces con vosotros, que juzgáis de esa manera?»(11) Sus palabras se aplican a él: (convoca para tu Imam), a pesar del hecho de que está seguro de que los eruditos lo llamarán mentiroso, fue a ellos declarándose mensajero enviado por el Imâm Al-Mahdi (as) y les mostró muchas pruebas, entre las cuales su buena disposición a debatir el Corán con ellos. Incluso invitó a todos los eruditos  y a sus estudiantes a estar de un lado con él a solas confrontándolos del otro lado, y fue más allá al desafiarlos a responder a una pregunta que él les haga del Corán y por la cuál él les otorgaría la victoria si la responden. Entonces, después que rechazaron la convocatoria al debate, él los invitó al desafío “mubahala” en el cual ambos invocan la maldición de Allah sobre el mentiroso, los invitó al juramento de inocencia  y al juramento en nombre de Abu Al-Fadl Al-Abbas (as), los invitó a que ellos le pidan un milagro a condición de que sea uno ya hecho antes por los profetas de manera que si no creen en él sea similar a la incredulidad en los profetas y así más… Y después de mostrarles la prueba completa y no respondieron a eso, él fue a la gente y los convocó como el Profeta (PyB) hizo, le dijo que su nombre está mencionado en sus Libros. Luego el Sayed Ahmad Al-Hasan mostró a la gente que había entre él y los eruditos, así les dijo quién era él y que la prueba y la autoridad de Allah puede ser revelada a la gente así saben que no estaban siguiendo al estandarte de la Verdad que convoca a unirse al Imam de ustedes. En cuanto al resto de ellos, deseaban profundamente ser los poseedores de la Verdad pero no pueden fingirlo en público porque pronto se revelaría que es una mentira. Por eso, o se quedan en silencio o se insinúan a sí mismo sin declararlo expresamente dejándolo para que los ignorantes lo declaren en su lugar. 5- Después de que desafió a los eruditos a que le pregunten sobre las maravillas y de que se abstuvieran por temor a ser descubiertos, él emitió una breve interpretación de Al-Fátiha(12) y desafió a los eruditos a probar que él estaba equivocado de manera estudiada y científica sin acusarlo de mentir descuidadamente. Luego, emitió 4 volúmenes respondiendo preguntas dirigidas a él acerca del Corán y revelando la correcta interpretación de los versículos que tienen varias y trayendo pruebas de ello. Este es el modo de los infalibles (as), desafió a los eruditos a que le prueben estar equivocado pero ninguno de ellos respondió a ninguna de las preguntas para nada. 6- En cuanto a las palabras del Imâm Abu Abdullah (as): “Quien pretenda tener esto en secreto deberá traer consigo una prueba pública” y dije: “¿Cuál es la prueba pública que debería traer consigo?” Dijo: “Debería permitir lo que es permitido por Allah (Halâl) y prohibir lo que es prohibido por Allah (Harâm), y debería tener un aspecto exterior que confirme en interior.” Al principio de su misión y antes de declararse mensajero del Imâm Al-Mahdi (as), el Sayed Ahmad Al-Hasan pidió a la gente del Ÿaur en la Hauza que paguen la limosna que en ese momento y ahora siguen sin aplicarse, sabiendo que él nunca recibió ningún salario de ninguna fuente durante todos los años de su estadía en la Hauza en Naÿaf, todos los que lo conocieron dar testimonio de confiabilidad, religiosidad y piedad. Sin embargo, hoy desafortunadamente se ven mentiras fabricadas contra él y todo tipo de acusaciones hechas por los omeyas y los abásidas. Sus alegatos son totalmente absurdos porque dicen por ejemplo que “el prohibió el matrimonio” o que “casó a su hija con el Imam” junto con otros alegatos que sólo un ingenuo podría creer. Todo lo que hicieron fue subestimar la inteligencia de la gente y creerlos estúpidos. Esta es prueba suficiente de la incapacidad de ellos para encontrar algo en su persona, palabras o acciones que vayan en contra las palabras de la familia del Muhammad (as). Por eso tienen que salir con mentiras contra él porque si encontraran alguna falta, no guardarían silencio y no tendrían que recurrir a fabricar mentiras. Además, el Sayed Ahmad Al-Hasan ha emitido muchas declaraciones, desde el primer día de su llamado hasta hoy, y fue a través de los años de su convocatoria, basadas en sucesos que están ocurriendo. Sus declaraciones fueron sabias y fueron la manifestación exterior de lo que verdaderamente expresa el lado interior del hombre, él dijo: «Si procediera de otro distinto que Dios, sin duda, habrían encontrado en él abundantes contradicciones».(13) En cuanto a los poseedores de los otros estandartes, cuando emiten una declaración se contradicen uno al otro. Contradicen lo que vino en el Corán y lo que llegó a nosotros bajo la autoridad de los profetas y mensajeros de tiempos antiguos y de estos últimos tiempos que estipulan la supremacía de Allah y no la de la gente. Sólo el Sayed Ahmad Al-Hasan no fue por ese camino. Algunos hombres religiosos reconocerían la supremacía de la gente si el titular se retirara, entonces traerían un montón de contradicciones que barrerían con todo lo que se ponga en su camino. Dijeron que la prueba legítima, histórica y moral entra en contradicción con las elecciones y después de un tiempo emitieron una declaración por la cual indican que es imperativo legítimamente, moralmente, históricamente y éticamente recurrir a elecciones. Impusieron esto a quienes no los reconocían, el dominio o la religión, haciéndolo parecer más bien una comedia, porque si hubieran impuesto a los que venden alcohol que se lo beban por ejemplo, o… Esta obligación parecería más razonable que la obediencia que reclaman a otras religiones y denominaciones. El Sayed Ahmad-Al Hasan por su parte profundizó en la esencia del asunto y lo aclaró. Dijo: el gobierno es para Allah, y el sucesor es designado por Allah, al cual los ángeles se opusieron una vez. Aceptando las elecciones, ustedes reconocen la designación de Abu Bakr y de sus compañeros, porque el Imâm ‘Alî (as) no fue elegido por la gente, no solo eso, sino que no recibió más que cuatro votos. Por lo tanto ¿ven ustedes correcta la elección de la gente?… Y con respecto a esto él ha escrito un libro La supremacía de Allah, no la supremacía de la gente y desafió a los eruditos a decir algo en contra de este libro que va en contra de todos aquellos que legitiman y legalizan las elecciones. Defienden sus fatuas por medio de las cuales impusieron lo Prohibido (Harâm) y digo “impusieron” y no “permitieron”, algunos de ellos incluso dijeron que era como ayunar y rezar… Oh… Que Allah maldiga a una Ummah que se preparó para combatir a mi Señor… Que Allah maldiga al primer opresor que fue injusto con el derecho de Muhammad y su familia y al último que siga sus pasos… Que Allah maldiga al grupo que se reagrupó contra Al-Husayn, se tomo el bando de sus enemigos, les juró lealtad y no cesó de combatir, persiguiéndolo y matándolo… Que Allah los maldiga a todos ellos.


(1)- Al-Kafi, vol.2 p.599. (2) Al-Kafi, vol.2 p.601, Tafsîr Al-Burhan vol.1 p.8. (3)- Bihâr Al-Anwâr, vol.52 p.223. (4)- Bihâr Al-Anwâr, vol.53 p.148, vol.36 p.260. Al-Gaiba de At-Tusi, p.150. Gayât Al-Maram, vol.2 p.241, Mujtasar Basa’ir Ad-Darayat de Al-Hasan Bin Sulaiman Al-Hilli, p.39. Makatib Ar-Rasul de Al-Miÿani, vol.2 p.9-96. An-Naÿm Az-Zaqib de Mirza An-Nuri. (5)- TaHa:91 (6)- Al-Gaiba (La Ocultación) de An-Nu’mani p.114. (7)- Opinión legal y formal 510 (8)- Al-Kafi, vol.1 p.67. (9)- Sharh Al-Ajbar del Juez An-Nu’man Al-Magribi vol.3 p.356. (10)- Al-Mu’minûn (los creyentes): 108. (11)- Yunus (Jonas):35. (12)- Al-Fátiha (La Apertura) es la primer sura (capítulo) del Corán y la oración más común del Islâm. (13)- An-Nisâ’ (Las Mujeres):82.